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INTRODUCCION
El
Plan Sierra es un proyecto de "desarrollo rural integrado". Se ha
implementado, desde 1979, en la parte central norte de la principal
cadena de montañas de República Dominicana. A continuación se describen
los antecedentes, estrategias y logros del proyecto.
Antecedentes
La República Dominicana ocupa los dos tercios
orientales de la Isla Española, que comparte con Haití. Con 48.000
kilómetros cuadrados y cerca de siete millones de habitantes, el
país se considera como densamente poblado. Su economía está orientada
hacia la exportación. Básicamente, el país exporta la producción
de las plantaciones (caña de azúcar, café, coco, plátanos) y minerales
(oro, bauxita, níquel) al mercado mundial, y una parte a los mercados
protegidos. El turismo y la industria de poca monta, que reúne a
fábricas que traen materia prima y aumentan el trabajo para reexportar,
son ahora los empleadores más numerosos. Además de bienes durables,
el país importa granos y aceite comestible. También depende del
combustible importado para la energía, excepto el 15% de la electricidad
que viene de plantas hidroeléctricas.
Se considera que cerca del 70% de la población
está bajo la línea de la pobreza, y la absoluta pobreza alcanza
el 40%. A mediados de los 80, cerca de la mitad de la población
estaba todavía viviendo en áreas rurales. Actualmente, aumenta la
migración hacia las ciudades y a otros países, principalmente a
Estados Unidos. De acuerdo a estimaciones recientes, más del 30%
del flujo de moneda extranjera llega de los dineros de los migrantes
a los parientes residentes en el país.
El nacimiento del Plan Sierra
El Plan Sierra nación en 1979 como un proyecto
y como una institución. En esta naturaleza dual del Plan se reconocieron
dos elementos importantes: uno, la situación en la Sierra estaba
en un punto en el que se necesitaba un programa especial, diferente
de la rutina gubernamental, para revertirla; y dos, más allá de
lo existente, se necesitaba una institución para implementar ese
programa especial, con una misión clara, una organización fuerte
y recursos especializados. Como institución, la misión del Plan
Sierra fue restaurar la protección natural de la región para el
cuidado del suelo y las fuentes de agua del valle. Como proyecto,
tenía dos objetivos claros: uno, expandir, mejorar y preservar los
recursos naturales básicos (suelo, bosque, agua); y dos, ayudar
a superar la situación de absoluta pobreza de la mayoría de los
120.000 habitantes.
Como institución, el Plan Sierra tenía el mandato
de coordinarse con dos instituciones educacionales regionales y
con importantes entidades de gobierno para poder lograr sus objetivos.
Los académicos estaban para aportar la potencia intelectual necesaria
para enfrentar este complejo problema, y a la vez, usar el Plan
Sierra como un lugar para ganar experiencias de primera mano en
desarrollo para los estudiantes y los profesores. Las instituciones
oficiales darían apoyo e implementarían proyectos de coyuntura en
sus respectivos sectores (salud, educación, trabajo social, silvicultura,
agricultura).
En cuanto al tema de los recursos naturales,
en su nacimiento el Plan Sierra encontró el respaldo de la preocupación
creciente y la abundancia de teorías respecto al ambiente y la preservación
de los bosques tropicales (que en 1987 se hizo explícita en la Declaración
Bellagio, que culminó en la Agenda 21 de la Conferencia de Río en
1992). Fue precisamente el fin de una década en la cual la ola de
proyectos de desarrollo rural en América Latina surgió, se expandió
(y declinó) como estrategia para sobreponerse a la pobreza rural.

La estrategia del Plan Sierra
El punto de partida para cualquier solución
era reconocer que la situación en la Sierra, caracterizada por la
pobreza y el agotamiento de los recursos naturales, no es el resultado
de u desastre natural. Era el resultado de ajustes en la batalla
por la sobrevivencia, por una parte, y la batalla por la acumulación
de riquezas, por otra, de individuos y familias que actuaban en
un ambiente frágil y de baja productividad.
La principal hipótesis de trabajo del Plan,
fue que era técnicamente posible resolver el problema de la pobreza
en armonía con la protección de la tierra. Se consideró, que los
dos pasos más importantes eran preparar un plan de "solución global"
y construir una organización apropiada. Como punto de partida, el
Plan Sierra diseñó un modelo de uso del suelo para revertir la tendencia
que se muestra en el cuadro I. La esencia del modelo de uso del
suelo fue reorganizar los sistemas agrícolas para incrementar la
disponibilidad de alimentos y las entradas de dinero para las familias.
A aquellas 10.000 familias con menos de cinco hectáreas se les podría
dar acceso a esa cantidad de tierra, como promedio. La superficie
real dependería del lugar y del tamaño de la familia. De acuerdo
a la información oficial sobre productividad potencial, mercados
y necesidades de familia, esta extensión de tierra se consideró
como el mínimo requerido para alcanzar un standard de vida por sobre
la línea de pobreza. La producción permitiría a la familia, bajo
ciertas condiciones adicionales, no sólo abastecerse de bienes y
otras necesidades, sino cofinanciar los costos de los servicios
de educación y salud. El uso de las cinco hectáreas de tierra se
distribuiría de la manera siguiente:
- Cultivos anuales para consumo familiar interno
10%
- Forraje para vacas y animales domésticos
20%
- Producción de leña y abono verde 10%
- Cultivos perennes (café, árboles, frutales)
60%
Para que esa cantidad de tierra estuviera disponible
para el 68% de las familias en esas categorías, la cantidad de tierra
controlada por ellos tendría que subir de un 8,2% a un 28,6%. Una
de las características más interesantes de este modelo es que sólo
el 40% del área se requeriría para cultivos anuales, los más erosivos
y difíciles de mantener estables. Además de afectar la distribución
de la tierra, la implementación de este modelo requeriría, en primer
lugar, tener disponible una tecnología que aumentaría la productividad
de la tierra y del trabajo, y reduciría los factores externos (erosión,
contaminación). En segundo lugar, requeriría capital de las familias
para aplicar las técnicas de conservación de suelos, comprar animales
y herramientas, y tener un mínimo de fondos de capital de trabajo.
Una cantidad significativa de ese capital sería no reembolsable,
para que los beneficiarios pudieran acceder a créditos comerciales
de ahí en adelante. Este subsidio no reembolsable se podría también
justificar como compensación por la reducción de los costos de los
factores externos.
Se propuso que el 96% restante de la tierra
se usara en bosques, forraje mejorado y café. De esta manera, la
distribución del uso de la tierra sería como el que sigue:
- Cultivos anuales (alimentos) 4%
- Cultivos perennes 96%
- Café bajo sombra 18%
- Forraje mejorado 18%
- Bosques 60%
La aplicación de este modelo requiere una reforma
adicional en el sistema de tenencia de tierra actual: los propietarios
de la tierra tienen que usar su tierra de acuerdo alas necesidades
de la sociedad y a las de la futuras generaciones. Se necesita un
financiamiento y capacitación importantes, además de un paquete
de tecnologías para mejorar las tierras de forraje. Nuevamente,
parte del financiamiento, en silvicultura principalmente, tendría
que ser no reembolsable, hasta que la actividad se financie ella
misma. Este modelo de "solución global" tendría que ser complementado
con una variedad de intervenciones sociales que incluya a la salud,
educación, organizaciones sociales, infraestructura y otros.
El sistema de salud desarrollado por el Plan
Sierra se basa en la prevención, capacitación y educación en salud,
facilidades físicas mínimas de construcción y organización para
co-manejar y co-financiar el sistema. Al organizar este sector,
el Plan Sierra beneficiaría la estrategia de cuidados de salud primaria
y un sistema de referencias encabezado por la organización Panamericana
de la Salud (PAHO).
En síntesis, la estrategia en educación del
Plan Sierra plantea que esta debe ser reorganizada, orientándose
hacia la preparación de recursos humanos. La comunidad debería estar
en condiciones de co-financiar el costo de educación y contribuir
a su manejo.
Este amplio modelo de soluciones para los problemas
de la sierra necesitaría también, por parte del Plan Sierra, el
desarrollo de una organización con capacidad para desarrollar y
transferir tecnologías, manejar créditos y subsidios, trabajar con
comunidades y grupos líderes y, por sobre todo, coordinarse con
otras agencias gubernamentales y no gubernamentales. El plan terminaría
gradualmente, y dejaría las responsabilidades de mantención y continuidad,
primero en manos de las organizaciones locales, y luego en las de
las agencias gubernamentales.
La experiencia del Plan Sierra en catorce
años
Primera fase:
Los cinco Primeros Años
Durante los cinco primeros años, el Plan Sierra
se desempeñó en varios frentes: en un momento tenía 28 programas
diferentes, donde una de las principales actividades iniciales fue
la construcción de caminos. También puso énfasis en la organización
del sistema de servicios de salud. Se construyeron 10 clínicas rurales,
cada una coordinada por un Comité de Salud local y contando con
dos personas completamente capacitadas, pagadas por el gobierno
bajo la supervisión del Plan. Este sistema de salud estaba complementado
con programas de prevención oral en las escuelas públicas para una
población de más de 26.000 niños. Se organizó un sistema de atención
con capacitación y equipamiento para más de 200 trabajadores en
salud rural.
En educación, todos los profesores de la región
fueron capacitados en ecología y mejoraron sus métodos didácticos.
También recibieron un mejoramiento profesional y salarias. Se desarrolló
la silvicultura y la producción de almácigos para café y pino, los
que se distribuyeron gratuitamente. Otra empresa fue el reforzamiento
de los grupos locales y las organizaciones comunitarias (más de
200) en las cuales los Concejos de Desarrollo locales debían ser
elegidos. Otra actividad fue un programa de crédito para una planta
de procesamiento de productos agrícolas. El Plan ganó legitimidad
dentro de la región y apoyo del gobierno, el cual sintió que estaba
cumpliendo con promesas políticas.
En 1984, hubo una evaluación de los primeros
cinco años. En resumen, estas son las conclusiones. De acuerdo a
éstas, el Plan Sierra fue:
- Muy exitoso al establecer un sistema de
servicio de salud sólido.
- Bastante exitoso en el mejoramiento de la
educación.
- Bastante exitoso en promover las organizaciones
y el liderazgo.
- Exitoso en dar un nivel básico de capitalizaciones
a las familias más pobres (cerdos, gallinas, estanques de peces).
- Parcialmente exitoso en dar créditos y subsidios
a los agricultores que lo necesitaban.
- Parcialmente exitoso al promover la reforestación
y adoptar tecnologías y organizaciones que condujeran al manejo
racional de los bosques existentes.
- Faltó mostrar más claramente modelos que
incluyan soluciones globales.
- Un esfuerzo desproporcionado para dar servicios
contra los esfuerzos en actividades para lograr el aumento de
entradas y de productividad.
Segunda fase:
Después del Quinto Año
La recomendación más fuerte que derivó de la
evaluación del Plan Sierra fue el concentrarse, en los años siguientes,
en el desarrollo de "modelos de solución" dentro de un marco de
estrategia de desarrollo total de la "solución global". Aquellos
modelos, como componentes de la "solución global" podrían, eventualmente,
multiplicarse a través de la sierra. Al mismo tiempo, en la economía
del país hubo dramáticos cambios. Empezó a implementarse un proceso
de ajuste. La devaluación de la moneda, la inflación y la reducción
de los gastos de gobierno fueron algunos de los resultados inmediatos.
El presupuesto real del Plan Sierra se redujo dramáticamente. La
contribución del gobierno al presupuesto total se redujo de un 100%
a sólo un tercio. El Plan Sierra como institución evolucionó desde
ser una rama del Ministerio de Agricultura a convertirse en una
organización independiente (ONG) asociada al gobierno. Desde ese
momento en adelante, el Plan ha dependido de pequeñas donaciones
de organizaciones nacionales y extranjeras, generalmente más interesadas
en el tema de la pobreza que en el tema de los recursos naturales.
Paradojamente, este nuevo contexto ayudó al
Plan Sierra a hacer ajustes para cumplir con las recomendaciones
de la evaluación. Se llevaron a cabo varios cambios institucionales:
- El programa de salud se traspasó casi completamente
al gobierno.
- La construcción de caminos se detuvo y la
responsabilidad de la mantención de los existentes se dejó en
manos de las comunidades.
- Las actividades educacionales se redujeron
a: (1) la organización de los campamentos de verano organizados
por las comunidades y los profesores que fueron capacitados adecuadamente.
Estos campamentos ponían énfasis en ecología, nutrición y educación
en salud. El último año participaron 50 colegios con una asistencia
de más de 6.000 niños; y (2), el desarrollo de una escuela básica
que podía ser tomada como modelo para la Sierra.
Como las actividades de "servicio" del Plan
Sierra se redujeron, se puso énfasis en otras actividades en esta
segunda fase:
- Dos proyectos sociales de silvicultura se
desarrollaron en tierras adquiridas con préstamos comerciales
que fueron puestas a disposición de dos grupos de familias de
las más pobres. Uno de los proyectos se desarrolló en un bosque
natural ya existente, y el otro en un atierra desocupada donde
las familias crearon un "conuco", el que evolucionó en una plantación
forestal en combinación con la crianza de ganado.
- Se tomaron varios pequeños proyectos de
instalación con familias pobres en tierras donadas. Con aquellos
proyectos quedó demostrado que el modelo de cinco hectáreas podía
funcionar. Por supuesto, la fórmula aplicada podría ser universal:
acceso a la tierra, capacitación y un grupo escogido de beneficiarios
que compartan una cantidad de valores (o aspiraciones) en armonía
con lo que este tipo de proyecto podría dar.
- Uno de los mayores esfuerzos en esta segunda
fase del Plan Sierra ha sido el desarrollo y difusión de las tecnologías
para pequeños agricultores. Elementos de diferentes experiencias
de todo el mundo se han reunido y probado, primero en centros
de capacitación y demostración y luego en los campos de los agricultores.
Los modelos de fincas integradas con una tecnología alternativa
para una producción sustentable, menos erosionadora, se han difundido
a través de la sierra. Sobre 3.000 agricultores han sido capacitados
y se les ha hecho un seguimiento.
- El café, por ejemplo, es uno de los mayores
éxitos del Plan. Comenzó en los principios y ha continuado con
mejoramientos sustanciales. Se han dado almácigos y asistencia
técnica a pequeños y grandes propietarios de tierra. Una cantidad
no especificada de agricultores pobres han sido ayudados con almácigos,
alimentos y préstamos de bajos intereses, para comenzar sus pequeñas
plantaciones de café. Esta estrategia mixta ha dado como resultado
que el área del café se ha triplicado, con un cambio aún más grande
en la producción total. Lo que ha tenido un gran impacto en la
calidad de vida de las personas.
Por otro lado, el Plan puso énfasis en dar
apoyo al proceso de construcción de organizaciones fuertes según
áreas de interés:
- Los cultivadores de café están asociados
para procesar y comercializar, y han extendido su acción al acceso
a créditos y asistencia técnica. Por muchos años ellos han estado
trabajando por sí mismos.
- Los dueños de bosques están asociados. Gracias
a esto, el Plan les está dando capacitación en el manejo del bosque.
Pronto ellos se harán cargo del procesamiento de la madera y las
actividades de mercado.
- Los carpinteros y otros trabajadores de
la madera también están asociados. A través de esta asociación,
ellos reciben capacitación y productos forestales con costos de
manejo reducidos.
- La asociación de criadores de ganado, que
partió en forma espontánea, está facilitando enormemente algunos
avances en el mejoramiento del forraje y la reforestación de las
tierras del mismo, erosionadas.
- Las asociaciones de mujeres son las más
fuertes. Ellas actúan también como grupos con intereses especiales.
Están facilitando la iniciación de sus proyectos para la generación
de ingresos.
Se ha iniciado un centro de capacitación comercial
para los jóvenes con la idea que llegue a ser un modelo de ésto.
Está dirigido a jóvenes convocación y aspiraciones, pero sin oportunidades
en el sector agrícola. Usualmente, ellos debían emigrar o buscar
trabajos alternativos dentro de la región. Se ha iniciado un centro
de demostración y capacitación donde los jóvenes líderes de la sierra,
en primera instancia, y del resto del país más tarde, están comenzando
a comprender cómo trabajar el ambiente natural. Estos jóvenes organizan
luego los "grupos ecológicos" en sus escuelas.
Por su parte, las comunidades han construido
104 pequeños sistemas de suministro de agua potable, con asistencia
técnica y apoyo financiero del Plan Sierra.
Los Resultados
Los resultados más destacados son:
- La proporción original para una solución
global del problema de la Sierra se ha reforzado y se ha apoyado
por modelos probados, estudios y planes magistrales, incluyendo
la evaluación económica para determinar los beneficios individuales
y sociales de las diferentes recomendaciones involucradas en la
estrategia de desarrollo. Los modelos en áreas particulares, que
abarcan el modelo de solución global, están básicamente probados.
- Un estudio reciente con fotografías aéreas,
en 1991, demostró que el área cubierta con cultivos perennes (pino
y café) aumentó en un 22% desde 1980.
- Una evaluación socioeconómica del Plan Sierra,
basada en datos reunidos en 1990, mostró la distribución del beneficio
acumulado entre la "upstream society" (los habitantes de la Sierra)
y la "downstream society" (los habitantes del Valle). El 21% de
los beneficios del Plan Sierra son recogidos por la "downstream
society". La mayor parte de los beneficios se deben al aumento
de la producción.
Las lecciones aprendidas
Entre las más evidentes e importantes se pueden
mencionar:
- Quedó claro que aquellos proyectos grandes
que involucran soluciones globales totales, sólo son posibles
si hay un claro compromiso del gobierno para portar los fondos
necesarios, y para emprender las reformas institucionales requeridas.
Parece que estos proyectos se emprenden con la expectativa de
que va a suceder "un milagro" y que los problemas ambientales
y sociales se resolverán sin ningún ajuste político y social.
El resultado es una inversión de tiempo y recursos que rara vez
hacen una diferencia en las vidas de aquéllos que lo necesitan.
La factibilidad también requiere de una institución con la capacidad
de contactar a la gente de base, pero al mismo tiempo, con la
capacidad de manejar problemas complejos, relacionarse con un
conjunto de instituciones y negociar diferentes programas. Generalmente,
la carga de esta tarea es demasiado pesada para la mayoría de
las instituciones, principalmente si son ONGs.
- Los proyectos que probaron tener un impacto
positivo en las vidas de aquellos que más lo necesitaban, sin
tomar en cuenta la voluntad del gobierno, son de naturaleza diferente.
Estos generalmente son pequeños proyectos en los cuales el objetivo
está en capacitar a la gente para mejorar sus estrategias de sobrevivencia,
como primer paso, y continuar un proceso de desarrollo por sí
solos. Eso no les impediría tomar iniciativas para negociar con
instituciones oficiales y tomar ventaja de cualquier situación
favorable que pudiera presentarse. Se requiere, como primera instancia,
comprender que aquellas estrategias de sobrevivencia deben buscar
"hoyos" que puedan ser llenados. El centro de este curso de acción
es:
Desarrollar alguna forma de capitalización
básica (cerdos, vacas, gallinas, almácigos, colmenares, un préstamo
de bajo interés, entre otras cosas).
Capacitación en destreza que pueda ser usadas
ya sea en sus propios negocios o fuera de la finca.
Reforzar las instituciones de comunidad existentes
que juegan tareas específicas en los grupos. Por ejemplo, organizaciones
que ayudarían a reducir los costos de transacción en el mercado
y el crédito, y los comités para negociar con autoridades regionales
y expresar sus demandas de una manera racional.
- Estos proyectos tienen las virtudes de,
primero, que su éxito puede ser aumentado por las autoridades
responsables pero no dependen de eso. Segundo, al estar basado
en la habilidad de cada individuo y no dependiendo de la institución
que lo promueve (que sólo es un catalizador), le sirve para despegar.
Después que a la gente se le ayuda a dar un primer paso en la
línea deseada, el proceso de desarrollo individual continuará
basado en su propia voluntad y en el de la comunidad.
- Los proyectos que tienen la intención de
ayudar a la gente a superar la pobreza deben estar enfocados hacia
la familia. Aquellos proyectos de amplio espectro comunitario
generalmente gastan recursos en implementar actividades que involucran
personas con diferentes intereses y necesidades. La comunidad
debía ser la unidad de trabajo sólo en aquellos casos donde el
beneficio de un proyecto o actividad no sea posible de ser discriminado
por sus beneficiarios.
- Debemos estar conscientes del hecho que
las actividades que se centralizan en dar servicios (como salud
o educación formal, especialmente si éstas están diseñadas por
instancias tradicionales) son costosas y no sustentables. Lo que
propone el proyecto no puede sustituir al gobierno. Aquellas actividades
debían ser emprendidas sólo si hay una oportunidad razonable de
que, después del despegue, la comunidad misma pueda mantener al
proyecto en funcionamiento.
- En general, las instituciones que promueven
el desarrollo rural deben identificar sus ventajas comparativas.
Pensamos que la mayoría de las ONGs están mejor equipadas para
hacer el tipo de "meta-proyectos" mencionados anteriormente. En
realidad, el campo donde el plan tiene mayores ventajas comparativas
como institución, es en ayudar a la gente a formular racionalmente
las demandas.
- Que las comunidades o los grupos asuman
sus quehaceres por sí mismos, es uno de los temas más mencionados
en la literatura del Desarrollo Rural. Pero la experiencia del
Plan Sierra nos hace pensar en la necesidad de organizaciones
intermedias que actúen como comunidades o grupos defensores. Su
función podría ser la de ayudar a aquellos que necesitaran articular
sus demandas, negociar, diseñar, manejar, implementar proyectos.
Este tipo de institución podría ser una empresa colectiva entre
los grupos de la comunidad y los técnicos. Este es quizás el futuro
previsto de la ONG.
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