El CPCC agrupa a campesinos pobres, tienen poca tierra y pocos recursos,
a quienes no se puede ilusionar con las grandes y costosas soluciones
clásicas. Es una organización campesina que representan a la mayoría
de la población rural del país, los campesinos minifundistas.
El programa agroforestal de CPCC no nace de
un día para otro. Crece de acuerdo a la experiencia adquirida y
a los nuevos retos y posibilidades que se abren en las chacras de
los campesinos.
La ejecución del programa agroforestal ha sido
posible gracias a un convenio tripartito entre la DGP/MAG, el CPCC
y la GTZ, en el marco del Proyecto "Planificación del Uso de la
Tierra (DGP/MAG-GTZ)".
Los planes de trabajo de CPCC fueron producto
de relaciones estrechas entre las instituciones; la ejecución del
proyecto forestal era sujeto de un seguimiento permanente.
A continuación se describen las principales
características y logros de esta experiencia.
Los Viveros y la Fruticultura
La fruticultura ha tenido resultados altamente
favorables desde sus inicios en 1986 y ha generado gran expectativa
entre los asociados, quienes se han capacitado en técnicas de injertos,
hasta entonces desconocidas por ellos, existiendo en la actualidad
más de 200 injertadores hombre, mujeres y niños.
La incorporación de cítricos de variedades
tempranas y tardías permitió ampliar a todo el año la disponibilidad
de frutas para el consumo familiar y para la venta a los mercados
locales.
Se logró obtener plantas cítricas inmunizadas
contra virosis; entre 12 variedades se logró producir 90.000 plantas,
de las cuales 40.000 fueron transplantados estando ya en producción.
El resto de los cítricos fueron vendidos a través del Departamento
de Comercialización de CPCC.
En mangos, mejorados (injertados) se logró
producir 30.000 plantas con 2 variedades, transplantando 10.000
plantas; el resto fue comercializado. Además se logró difundir los
ciruelos, las persa, los mamones (Papaya), los aguacates, las guayabas,
los nísperos, la macadamia, el pecán y otros.
En total hoy día, el CPCC cuenta con 138 hectáreas
de plantaciones de cítricos y mangos injertados, que entrarán en
plena producción en 1994. La comercialización de la fruta representa
un gran reto a ser enfrentado por el CPCC a partir de 1994. Sólo
en mangos, en 1994, se espera ofrecer a los mercados un volumen
de aproximadamente 100 toneladas.
Una buena organización de la comercialización
de las frutas requerirá entre otros, un esfuerzo para mejorar la
calidad y sobre todo la presentación. Los mangos y los cítricos
de buena calidad y presentación, también pueden ser exportados hacia
el mercado argentino.
La selección de las cepas (clones) altamente
productoras de cítricos y mangos es la base para obtener en el futuro
plantas de buena calidad. En la Zonal de Eusebio Ayala, algunos
productores ya están pensando en la reproducción clonal de cítricos
partiendo de árboles altamente productivos.
Queda como tarea la de organizar la comercialización
de las frutas por parte de CPCC como organización capaz de reunir
ciertas cantidades con calidades certificadas para poder conquistar
mercados internos y externos.
Hasta la fecha se ha instalado 95 viveros forestales
y frutales a nivel familiar y 5 a nivel comunal. De los 800.000
plantas forestales producidas en estos viveros, 200.000 fueron plantadas
en las parcelas, se producía 120.000 frutales injertados en estos
viveros, de los cuales 50.000 fueron transplantados en las parcelas
de los socios.
Cuadro 1
Algunos resultados de las Zonales y Comités del CPCC (1992)
| A. Comités
y viveros (1992)
|
|
Zonal
|
N° de Comités
|
N° de Socios
|
N° de Viveros
|
|
| EusebioAyala |
23 |
200 |
25 |
|
| Caacupé |
6 |
62 |
15 |
|
| Itacurubí |
8 |
70 |
10 |
|
| Piribebuy |
8 |
72 |
12 |
|
| Cleto Romero |
3 |
60 |
8 |
|
| Altos |
10 |
90 |
10 |
|
| Tobatí |
15 |
100 |
15 |
|
| TOTAL |
73 |
654 |
95 |
|
| B. Distribución
de plantas forestales en el lapso 1989-1993 |
|
Zonal
|
Plantas repartidas
|
Parcelas plantadas
|
Socios atendidos
|
Hectáreas
reforestadas
|
| Eusebio Ayala |
42.000 |
76 |
71 |
67 |
| Caacupé |
39.000 |
61 |
52 |
34 |
| Itacurubí |
37.000 |
44 |
38 |
37 |
| Piribebuy |
27.000 |
49 |
37 |
24 |
| Cleto Romero |
7.800 |
34 |
17 |
19 |
| Altos |
22.000 |
42 |
34 |
19 |
| Tobatí |
18.000 |
37 |
28 |
26 |
| TOTAL |
192.800 |
343 |
277 |
226 |
| C. Distribución
de plantas de cítricos y mangos
|
|
Comité
|
Cítricos injertados
|
Mangos injertados
|
Parcelas
|
Socios
atendidos
|
| Eusebio Ayala |
6.300 |
3.600 |
104 |
99 |
| Caacupé |
6.000 |
3.000 |
42 |
38 |
| Itacurubí |
4.000 |
2.500 |
61 |
41 |
| Piribebuy |
2.500 |
3.000 |
59 |
38 |
| Cleto Romero |
500 |
200 |
10 |
8 |
| Altos |
2.800 |
2.500 |
54 |
37 |
| Tobatí |
3.200 |
3.300 |
49 |
40 |
| TOTAL |
25.300 |
18.100 |
379 |
301 |
Considerando ambas formas de plantación (forestal
y frutales) se ha logrado un hectareaje plantado de 364 hectáreas
entre los socios.
Pero hay que destacar que, según los viveristas,
casi el 50% de las plantas que se producen se destinan a otros productores
de la zona y para la venta en diferentes lugares del país. Con ello
se puede estimar que las plantas producidas suman más de medio
millón y el área que se ha logrado es superior a las 600
hectáreas.
Dentro de toda esta estadística no se menciona
la suma de plantas ornamentales y medicinales que llegan a 15.000
por año.
En los meses de abril a septiembre de 1992
se reforestaron suelos marginales para la agricultura en un total
de 55 hectáreas que incluyeron terrenos pederegosos, de mucha pendiente,
áreas de recuperación de cárcavas y humedales. Para fines de 1992
se llegó a reforestar un total de 70 hectáreas de suelos de las
mismas características.
Las chacras agroforestales y silvopastoriles
La agroforestería es la actividad con mayor
difusión, la misma ha logrado combinar el cultivo de árboles con
la producción agrícola en condiciones de minifundio.
El apoyo para llegar a la chacra agroforestal
ha generado un cambio radical en la forma de hacer agricultura,
ya que los socios con poca tierra y suelos muy obres así lograron
salir del modelo del monocultivo agrícola, cuyo principal rubro
es el algodón. De esta manera, se volvieron a manjar factores ignorados
o dejados de lado por el monocultivo, llegando otra vez a manejar
la agricultura en el propio sentido de la palabra, como cultura
y no sólo como la aplicación de recetas.
Así se desarrolló una visión de conjunto del
agroecoistma, permitiendo ver no sólo la producción sino también
los demás factores que condicionan y completan la misma. Con la
agroforestería se logró un uso más eficiente del espacio disponible,
implementando cultivos anuales y perennes, que aportan beneficios
económicos, ecológicos y sociales a la familia y a la comunidad,
a corto, mediano y a largo plazo.
Los sistemas agroforestales implementados son
variados y responden principalmente a las condiciones edáficas,
topográficas y agroecológicas de las fincas de los socios de una
región, que individualmente realizan la planificación del uso de
la tierra teniendo en cuenta los lineamientos de recuperación de
los recurso naturales. El programa además propicia el trabajo grupal
de tal manera que las tareas desarrolladas tengan un impacto social
muy importante a nivel comunitario.
Las combinaciones que consiguieron mejores
resultados y mayor difusión son la plantación de cítricos de variedades
tempraneras y tardías con árboles nativos o exóticos como la Toona
ciliata, acompañado de los cultivos agrícolas anuales de subsistencia
y renta como el algodón, maíz, mandioca, poroto, arvejas, y otros
cultivos entre las líneas de los cítricos y árboles forestales.
De la misma manera la combinación de mangos
injertados con cultivos agrícolas y la inducción a la regeneración
natural de especies arbóreas ha dado excelentes resultados. Estas
actividades de producción y plantación de árboles frutales y forestales
se han realizado en forma conjunta con el programa de fruticultura.
La agroforestería también ha incentivado la
producción apícola, como un medio de mejorar la polinización, aportando
mayor cantidad de flores, principalmente de cítricos para la producción
de miel. Por otra partr, eta complementación de la apicultura, ha
reducido el uso de pesticidas, permitiendo el inicio del plan de
control biológico de plagas. Esta experiencia ha sido comprobada
positivamente por los socios.
Al respecto, se han instalado un total de 384
colmenares, con una producción promedio anual de 20.000 kilos de
miel. En sistemas agroforestales en total se lograron implementar
722 parcelas ubicadas en fincas de 578 campesinos, que todas juntas
cubren una superficie de 364 hectáreas. Además se instalaron con
fines energéticos y 30 hectáreas en sistemas silvopastoriles.
Con los diferentes programas se lograron promocionar
30 especies de árboles nativos, 12 especies de árboles exóticos,
y otras 15 de frutales nativos e injertados como también plantas
medicinales y ornamentales.
En la mayoría de los caos se implementaron
plantaciones cuya densidad permita cultivos agrícolas o el uso silvopastoril
para un mejor aprovechamiento del suelo en el tiempo y en el espacio.
Enriquecimiento y manejo de bosques
La
utilización de áreas boscosas en forma permanente es uno de los
logros más importantes, mediante el cual se asegura la sobrevivencia
y productividad de estas áreas, reduciéndose notablemente la deforestación
en todas la comunidades asistidas.
Enriquecimiento de los bosques se ha hecho
con yerba mate en diferentes chacras cubriendo un total de 60 hectáreas.
Sólo en el año 1992 se distribuyeron 5000 plantitas en las zonales
que conforman el CPCC.
Las plantitas de yerba mate fueron entregadas
como crédito debiendo los socios devolver a la administración de
su organización el valor de las plantas con otras plantas producidas
en los viveros, además de los intereses correspondientes. Con este
método se redujo en forma efectiva el problema de la morosidad.
Las semillas de Toona ciliata, especie muy
promisoria para el enriquecimiento, fueron distribuidas en los viveros
zonales que se encargaron de proveer de plantas a los socios con
planes de enriquecimiento y reforestación.
Hasta el mes de Diciembre de 1992 se implementaron
185 hectáreas de enriquecimiento de bosques con especies forestales
nativas y exóticas como también con árboles frutales, medicinales
y de usos diversos (leña, construcciones rurales, carbón, forraje
y otros).
Las especies más utilizadas para el enriquecimiento
fueron: entre las nativas: Yerba mate, Ñandypa (frutal nativo),
Cedro, Ysapy´y moroti, Cancharana, Ysapy´y pyta, Yvyra pyta, Canelón,
Petereby, Lapacho, Timbo, Incienso, Yvyra yu, Yvyra´ro, Curupay-y,
Guavirá (frutal nativo), Curupay´ra, Jacaratiá (frutal nativo);
y entre las exóticas: Toona ciliata, Hovenia dulcis, Grevilea robusta.
El trabajo se basó principalmente en el enriquecimiento
por fajas sucesivas y desmalezadas de la regeneración natural dentro
del bosque permitiendo un rápido aumento de número de árboles jóvenes.
La superficie estimada bajo este manejo llega
ser en promedio de 0.5 a 1 hectárea por socio.
Con el programa agroforestal se pudo crear
mayor conciencia de mantener cierta cantidad de bosques a nivel
de las parcelas de los campesinos, pudiendo evitar que fueran sacrificadas
para cultivo de algodón.
Arborizaciones
Se realizaron arborizaciones de lugares comunitarios
con la participación de la comunidad, de los niños y jóvenes de
escuelas locales y de los socios de los comités en Iglesias, sedes
sociales, colegios, escuelas, espacios comunales, etc.
Se plantó un total aproximado de 1800 árboles.
Las plantas fueron proveídas por los viveros a pedido de las comisiones
organizadas para la arborización, con la orientación de los asociados
para la plantación.
LAS MODALIDADES DE TRABAJO
Los trabajos de campo para la implementación
del programa agroforestal fueron realizados bajo la dirección técnica
del CPCC, que contó con un Asesor Forestal y dos Técnicos Agrícolas,
quienes se encargaron de realizar la promoción de las actividades
en conjunto con los presidentes de las zonales y de los comités
respectivos. Para ello se prepararon 200 injertadores y 100 viveristas,
que realizaban la labor en los viveros de cada comité.
Los viveros se hallan ubicados en las chacras
de los agricultores viveristas. Gracias a la coordinación permanente
entre los diferentes niveles organizativos del CPCC, existe una
transparencia total sobre lo que se hace en los diferentes comités.
Este nivel de organización pudo garantizar
el funcionamiento adecuado de los programas. Así por ejemplo, los
viveros están muy bien conducidos y los injertos se hacen técnicamente
en forma adecuada, utilizando para la propagación de mangos y cítricos
sólo los patrones aprobados.
La actividad de campo de CPCC se basa principalmente
en la formación de grupos de trabajo solidarios que realizan las
plantaciones en los predios de cada socio, que por lo general son
vecinos o parientes.
Esta metodología de trabajo ha permitido a
los dirigentes y pioneros forestales, difundir con mayor rapidez
las experiencias en sus propias fincas.
Los viveros forestales fueron instalados teniendo
en cuenta las estructuras zonales. Los comités encargados de la
formación del vivero han sido capacitados en el manejo y producción
de plantas forestales, frutales, ornamentales y medicinales. Por
otra parte se promovió la formación de viveros familiares de igual
manera que los viveros centrales de cada zonal.
La venta de árboles en maceta se ha constituido
en un rubro económicamente rentable para los socios. Actualmente
el Departamento de Comercialización del CPCC (DECOMER) recibe mensualmente
3.000 plantas de diferentes especies que son vendidas al público
en general.
Es destacable, que la producción forestal se
basa preferentemente en especies nativas que los campesinos utilizan
tradicionalmente (más de 35 especies), incorporando algunas especies
exóticas con fines bien definidos (producción de madera, leña, forraje,
etc.) como la Toona Ciliata introducida por primera vez en
la región, la Leucaena Sp, Hovenia Dulcis (melífera), y la
Grevilea Robusta y otros.
La investigación como proceso de observación
y diálogo
La experiencia ha demostrado que las condiciones
físicas y económicas de los centros agrícolas experimentales donde
se originan las nuevas tecnologías, son muy diferentes a las de
las chacras campesinas. Por consiguiente, las tecnologías elaboradas
en los centros experimentales de investigación generalmente no se
adaptan a las necesidades de las familias campesinas y en la mayoría
de los casos tampoco a las condiciones ecológicas y económicas.
Por lo cual, es necesario adaptar las tecnologías a la realidad
de cada comunidad.
A pesar que la investigación originalmente
no fue una actividad prevista y planificada, la realidad imponía
su incorporación al trabajo diario de campo. Se ha visto que la
investigación siempre forma parte del trabajo de apoyo al trabajo
rural, y que los campesinos siempre de una u otra manera experimentan
e investigan.
El trabajo de apoyo al desarrollo de campo
en el CPCC siempre ha sido un proceso de aprendizaje mutuo entre
campesino y técnico, un proceso de diálogo en las personas que participan
en él. En este proceso hay momentos de extensión, de reflexión,
de debate, y también de observación e investigación, que requieren
una capacidad de diálogo no sólo con las personas involucradas sino
también con las plantas, los animales, etc.
En el marco del trabajo del CPCC se realizaron
pruebas y ensayos en asociación de cultivos anuales y permanentes,
en la incorporación de especies forestales en sotobosques, en la
reforestación y la agroforestería. A través de la observación, permitieron
sacar conclusiones y enseñanzas que condujeron al paulatino mejoramiento
de las acciones realizadas. Así hoy en día se cuenta con propuestas
acertadas en lo que se refiere a sistemas agroforestales económicamente
rentables, socialmente viables y ecológicamente sostenibles.
También muchos de los encuentros realizados
por el CPCC permitieron que los sistemas productivos desarrollados
sean evaluados, debatidos y mejorados. Uno de estos casos fue el
Seminario Latino-Americano sobre Agroforestería y Manejo de Bosques
en 1992, donde se evaluaron las experiencias relevando y sistematizando
datos importantes para el ajuste y la optimización de estos sistemas
productivos.
Los viveros, parcelas agroforestales y bosques
manejados como el Rodal Forestal Experimental, ubicado en el predio
de la central del CPCC, sirven como áreas específicas de investigación,
cuya metodología se basa en la participación conjunta de técnicos
y campesinos.
El Rodal Forestal Experimental es un área demostrativa
de uso intensivo de una pequeña área boscosa, donde se enseñan combinaciones
de producción posibles, reciclaje de materia orgánica, enriquecimiento,
incorporación de especies exóticas, plantación de cítricos, banano,
yerba mate, palmito, plantas medicinales, construcción de vivienda
campesina en el área del bosque, plantación de árboles en vías de
extinción, prácticas de poda de copas y raleo selectivo, producción
de abono orgánico.
De los centros de investigación a la investigación
agroforestal en finca
Casi nunca existieron contactos de trabajo
entre los centros de investigación agropecuaria-forestal y los pequeños
campesinos de la Cordillera. La investigación de los servicios públicos
generalmente es realizada en función de grandes establecimientos
con posibilidades de incorporar los paquetes tecnológicos costosos
propuestos. Así los pequeños campesinos de alguna manera ya habían
sido acostumbrados de hacer ellos mismos la investigación que necesitaban.
De hecho, siempre hacen investigación, la investigación en la chacra.
El CPCC desde sus inicios se ocupó de la investigación, partiendo
de las prácticas campesinas en sus chacras. La investigación siempre
se hizo a la par con el trabajo de mejoramiento de la chacra, experimentando
y observando.
Las experiencias han demostrado que la investigación
técnico-productivo, los mismos campesinos la pueden hacer mejor
que los centros de investigación. Para que puedan ser mejor aprovechadas
las capacidades investigativas sería necesario buscar los nexos
entre las chacras de investigación campesina y los centros de investigación,
que podrá permitir el intercambio y una mejor orientación de la
investigación en los centros hacia las necesidades campesinas. Con
el apoyo de los técnicos extensionistas e investigadores, se podrá
crear un enlace entre los centros de investigación, las parcelas
experimentales y las chacras campesinas.
La implementación de programas integrados de
investigación permitirá una articulación entre los centros experimentales
y las chacras de los productores. Así el productor se convierte
en sujeto activo y participativo en la investigación, aportando
sus conocimientos en la generación de soluciones prácticas, útiles
y eficaces.
Las investigaciones a largo plazo en su mayoría
quedarán a cargo de los centros, y otras por su necesidad y condiciones
de corto plazo, serán asumidas por los agricultores con el apoyo
y seguimiento de técnicos extensionistas e investigadores.
LA EVALUACION
En abril de 1993 fue evaluado el trabajo de
campo en las diferentes zonales de CPCC, y fueron comprobados los
resultados en base a los informes anuales de avance. Aparte de los
logros cuantitativos registrados a través de la visita de 46 campesinos
de todas las zonales del CPCC, se denotó también la existencia de
una mentalidad integral sobre el uso de los recursos naturales.
Los avances que se alcanzaron han sido altamente
satisfactorios, logrando cumplir con las metas que se habían trazado
desde un principio. Se ha logrado un repoblamiento agroforestal
en 722 parcelas, ubicadas en las fincas de 578 campesinos, que todas
juntas suman una superficie de 364 hectáreas. Este número significativamente
alto, se debe a que el CPCC cuenta con una infraestructura y una
organización eficiente, donde resalta la participación activa de
su nexo con la central administrativa.
Importante es destacar que sólo hemos contabilizado
las plantas que han sido colocadas entre los socios de CPCC. Pero
hay un flujo de la misma cantidad de plantas que se venden a otras
zonas o que son plantadas en la Cordillera por agricultores no socios
y no aparecen en estas estadísticas.
|
LOGROS CUANTITATIVOS AGROFORESTALES
|
| Parcelas plantadas con especies forestales
nativas y con frutales |
722
|
| Area promedio de las parcelas (Ha) |
0.504
|
| Area total plantada en las ficas
de los socios (Ha) |
364
|
| Socios atendidos con el trabajo |
578
|
| Plantas forestales plantadas en las
fincas de los socios. |
192.800
|
| Plantas de frutales injertados plantados
en las fincas de los socios. |
38.400
|
| Viveros forestales y frutícolas en
fucionamiento |
95
|
| Colmenas de abejas en producción |
834
|
| Comités que se han atendido con los
trabajos en 7 zonales |
73
|
Algunas sugerencias
Como en toda actividad del campo, no existen
solamente logros, sino también aspectos negativos o errores cometidos
que no necesariamente desmerecen una actividad. Aquí se trata más
que todo de sugerencias a ser tomadas en cuenta para mejorar algunos
aspectos del trabajo.
En las plantaciones de cítricos se observan
síntomas de deficiencias de microelementos, como Boro, Zinc, etc.,
y en otras se nota deficiencia de Nitrógeno, Fósforo y Potasio.
Sería necesario realizar algunos análisis de suelos, para confirmar
la observación y cuantificar los déficit.
En algunos casos, algunas especies forestales
no fueron plantados en los sitios más adecuados. Así por ejemplo
la Toona ciliata no debe ser plantada en campos con predominancia
de gramíneas. Las tierras amarillas son muy apropiadas para el Urundey
mí, pero no para la Toona ciliata ni para el Lapacho.
Sería importante incluir más cortinas rompevientos
y barreras de protección contra las heladas en plantaciones de mangos
y bananos.
En ves de promocionar únicamente la leucaena
como planta exótica y mejoradora de suelos, se podrían incluir otras
especies nativas como por ejemplo el Inga´i y Inga guasu.
El CPCC, que ya ha llegado a una fase de consolidación
de los trabajos a nivel de campo, tiene ante sí el reto de las acciones
futuras que van más allá de lo hecho hasta el momento. Los campesinos
deben ser atendidos por más tiempo, para que las ideas se consoliden
aún más. De lo contrario se lograría un retroceso peligroso. Los
avances importantes y positivos que se han logrado, no deben ser
motivo para que la labor se dé por cumplida.
El CPCC es la única
entidad en el país, según la visión de evaluación, que ha logrado
una verdadera identificación del productor con su medio ambiente.
Con ello se quiere dar a entender que los logros del CPCC, están
ya arraigados en el quehacer diario de los socios o de gran parte
de los socios.
|