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Revista de CLADES
Numero 7
Agosto 1994
Foto de Portada: Cuenca del rio Mashcón,
Perú. CIED
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El desafío de las ONGs: Impulsar
desde la Base un Desarrollo Humano y Sustentable Andrés
Yurjevic |
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Agroecología y Agricultura Sustentable
Jean Marc von der Weid |
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Conceptos, Principios y Fundamentos
para el Diseño de Sistemas Sustentables de Producción
Raúl Venegas V. - Gustavo Siau G. |
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Agricultura en Cuba: Una Experiencia
Nacional en Conversión Orgánica Peter Rosset - Miguel
Altieri |
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Análisis Económico de la Sustentabilidad
Agrícola Paul Faeth |
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La Experiencia de Desarrollo Agroforestal
de CPCC, Paraguay Arnulfo Fretes - Alois Kohler - Pierrre
de Zutter |
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Proyecto Tomé: Invertir en los Pobres para
permitirles Generar Riqueza Alejandro Montero -Andrés
Yurjevic |
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La Experiencia en la Cuenca del Río Mashcón
Juan Sánchez B. |
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Desarrollo rural integrado: El Caso del
Plan Sierra Blas Santos |
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Construyendo una Institucionalidad para un
Desarrollo Rural
Humano y Agroecológico
La lucha contra la pobreza rural y la generación de una
innovación tecnológica agroecológica capaz
de dar sustentabilidad a los sistemas productivos y disminuir
la brecha tecnológica generada por las innovaciones convencionales,
requiere de una institucionalidad construida especialmente para
este propósito.
Hasta la fecha han sido un conjunto de organizaciones líderes
en el campo del desarrollo las que han explicitado el desafío
planteado y hecho contribuciones específicas.
CLADES ha sido el espacio institucional desde el cual se ha
lanzado una estrategia consistente para que emerja dicha institucionalidad.
A fines de la década pasada los esfuerzos se centraron
en crear una masa profesional capaz de introducir de manera
creativa la agroecología en los programas de desarrollo
rural. Esta revista ha dado cuenta de sistemas productivos diseñados
para realidades campesinas diversas y ha documentado el impacto
potencial que pueden tener en la calidad de vida campesina.
También ha comentado la importancia que ha tenido el
tipo de relación establecida con Agencias de Cooperación
pertenecientes a los países del norte, las que han buscado
una relación de "partnership" con CLADES, otorgando
financiamiento, abriendo vínculos con universidades de
sus respectivos países y creado un intercambio inicial
de estudiantes interesados en los problemas del desarrollo.
Dotadas de obras concretas estas instituciones líderes
decidieron que CLADES creara condiciones para una relación
fructífera con escuelas de agronomía, veterinaria
y forestal de universidades de América Latina. Así
nacieron proyectos de investigación financiados por CLADES
e implementados por sus instituciones miembros en alianza con
universidades regionales o nacionales, se motivó la realización
de seminarios, talleres y cursos para alumnos y profesores de
modo que el Desarrollo Rural Agroecológico fuera una
realidad en nuestras universidades y, que jóvenes que
hubieran terminado sus estudios regulares pudieran hacer sus
tesis de grado en tópicos relativos a la agroecología.
Así el proyecto CLADES-Universidades fue capaz de generar
las condiciones para que se creara la Facultad Internacional
de Agroecología y Desarrollo para América Latina
(FIAD), gracias a la participación activa de la Universidad
de Andalucía, sede Iberoamericana.
FIAD es, por tanto, una entidad académica responsable
de fomentar la formación de líderes para un desarrollo
rural humano y agroecológico en universidades, centros
de capacitación y de educación rural de la región.
Su misión es hacer realidad la formación de dirigentes
campesinos, profesores rurales, funcionarios de gobiernos locales
e instituciones privadas de desarrollo rural y profesionales
de estas temáticas en la perspectiva de la sustentabilidad,
equidad social, eficiencia productiva y complementariedad institucional.
La presidencia de FIAD ha quedado en las manos de la Asociación
Latinoamericana de Educación Agrícola Superior
(ALEAS) y el decanato bajo la responsabilidad de CLADES.
Lo comentado muestra que hay avances institucionales reales,
que han surgido en el momento que era realmente necesario que
así ocurriera. El balance de lo logrado, deja en evidencia
la necesidad de reforzar la participación de los gobiernos
en los esfuerzos planteados. Existen algunas experiencias que
pueden iluminar el camino, ya que la ausencia de la autoridad
política en la tarea propuesta, puede disminuir el impacto
del esfuerzo desplegado y, priva a los gobiernos de la posibilidad
de aprender de una experiencia que ha trascendido el discurso
de la sustentabilidad, demostrando que los pequeños productores
pueden generar riqueza y regenerar sus recursos naturales productivos,
que las universidades son sensibles a los desafíos del
desarrollo y que las instituciones privadas de desarrollo pueden
modernizarse y ser indispensables para que exista un desarrollo
de base. En síntesis se ha probado que se puede avanzar
sin temor hacia un desarrollo humano agroecológico si
se trazan metas claras y se respeta la naturaleza de los actores
involucrados.
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