| La
ayuda al Tercer Mundo está ligada a las modas. Algunas son frívolas
y otras pasajeras; pero hay otras que son de duración más larga y
reflejan una profunda preocupación por la naturaleza y dirección del
desarrollo. Hoy día, la moda es la "agricultura sustentable". Queda
por verse si ésta tendrá alguna permanencia, pero no hay duda que
ha llamado la atención en toda la comunidad de ayuda los trabajadores
del desarrollo en este campo, como también investigadores, académicos
y los autores de políticas de las agencias del desarrollo. El tema
de este libro es analizar el rol de la agricultura sustentable en
el contexto del desarrollo y los pasos que necesitan tomarse si ésta
va a ser más que una moda pasajera.
Inevitablemente, dado el alto interés, la frase
"agricultura sustentable" está abierta a muchas interpretaciones:
- Para los agricultores, ésta encierra un
deseo de consolidar y construir sobre los logros de la revolución
verde. Ellos consideran igual la sustentabilidad y la seguridad
alimentaria, y la agricultura sustentable puede escoger cualquier
medio para lograr ese fin.
- Para los ambientalistas, sin embargo, los
medios son cruciales. La agricultura sustentable representa una
forma de proporcionar el alimento suficiente y la fibra que complementa,
y, que en verdad, valora nuestros privilegios de poseer recursos
naturales como son los bosques, los suelos, y la vida silvestre.
Para ellos, las sustentabilidad significa una responsabilidad
hacia el medio ambiente, una administración confiable de nuestros
recursos naturales.
- Para los economistas, la sustentabilidad
es una faceta aislada a corto plazo, sino el uso de recursos escasos
de tal manera que beneficie tanto a la presente como a las futuras
generaciones.
- Finalmente, los sociólogos ven la agricultura
sustentable como un reflejo de los valores sociales. Ellos lo
definen como un camino de desarrollo que es consecuente con las
culturas y las instituciones tradicionales.
Estas son interpretaciones muy diferentes y
en algunos casos contradictorias, pero en estos últimos años la
disciplinas y los grupos de interés que ellos representan se han
reunido para promover la agricultura sustentable, de un modo que
ha probado ser altamente efectivo. Hoy día, la agricultura sustentable
se acepta ampliamente como la meta que se incorpore explícitamente
en las políticas y en los diseños de proyectos. Desafortunadamente,
sin embargo, esta coalición de intereses, más que clarificar el
tema, ha tendido a confundir conceptos y aún más, algunas definiciones.
Virtualmente todo aquello que se perciba como "bueno" o benigno
se incluye bajo el paraguas de la "agricultura sustentable":
- producción estable, eficiente y alta.
- insumos baratos y bajos, en particular haciendo
uso total de las técnicas de la agricultura orgánica y el conocimiento
tradicional indígena.
- la seguridad alimentaria y la autosuficiencia.
- la conversión de la vida silvestre y la
diversidad biológica.
- conservación de los valores tradicionales.
- ayuda para los más pobres y desposeídos
(en particular a aquéllos de tierras marginales, sin tierra, las
mujeres, los niños y las minorías tribales).
- un alto nivel de participación de los agricultores
en el desarrollo y la toma de decisiones.
Muchas, si no todas estas metas, regularmente
se consideran deseables. Pero, como aquellos con experiencia práctica
en desarrollo lo saben, mientras es relativamente fácil alcanzar
una o dos de tales metas, se hace progresivamente difícil mientras
más y más objetivos se incluyen en el programa y en los diseños
de proyecto. Hay transacciones, trabajo y tiempo limitado, habilidades
y capital, para el proyecto y sus miembros y para los mismos agricultores.
Hay que hacer opciones: la productividad a expensas de la equidad,
por ejemplo, o la sustentabilidad a expensas de la productividad.
Dada estas transacciones, no es sorprendente que el logro de la
agricultura sustentable emerja como una tarea difícil.
DESPUES DE LA REVOLUCION VERDE
Un motivo de confusión es el hecho de que la
agricultura sustentable representa una nueva fase en el desarrollo
del pensamiento, y hasta ahora ha sido tratada en forma superficial.
Es un comienzo significativo e importante desde los enfoques que
anteriormente se asociaban a la revolución verde; pero la comunidad
en desarrollo aún está en una etapa de transición crucial, circunstancia
en que tiene noción de lo que debería ser la meta final, pero que
todavía tiene que desarrollar un marco lógico, claro o un enfoque
metodológico coherente, para su implementación práctica.
El desarrollo del pensamiento agrícola en los
años 1960 y los 1970 estaba preocupado por el problema de alimentar
una población mundial creciente. Entonces, la solución obvia fue
aumentar la producción de alimento per cápita. La revolución verde
resultante ha tenido un dramático impacto sobre el Tercer Mundo,
particularmente en términos del aumento de los rendimientos de la
población de los cereales - trigo, arroz y maíz. Sin embargo, a
pesar de los resultados impresionantes, también sobrelleva los problemas
de la equidad y los fracasos para conseguir la estabilidad y la
sustentabilidad de la producción. Por ejemplo, las nuevas tecnologías
son menos adecuadas a los ambientes de recursos escasos; los agricultores
con propiedades pequeñas o marginales se benefician menos, en general,
que aquéllos con propiedades más extensas. El monocultivo intensivo
también ha hecho que la producción sea más susceptible a las tensiones
y a los impactos ambientales. Y ahora, hay una evidencia creciente
de los retornos disminuidos de la producción intensiva con variedades
de alto rendimiento (HYVs). Además ha quedado claro que éstos no
son problemas de segunda o tercera generación con posibilidades
de ser resueltos con ajustes tecnológicos más profundos. Ellos requieren
un enfoque que es igualmente revolucionario, sin embargo, muy diferente
en su estilo operacional y conceptual.
Sin embargo, si la agricultura sustentable
va a ser más que un slogan de la era post revolución verde, más
que un objetivo enunciado en forma general, abierta a tantas interpretaciones
como practicantes haya, entonces necesitamos definir tan claramente
como sea posible lo que esto significa en la teoría y en la práctica.
Ese es el propósito de este libro.
La Agricultura sustentable para el desarrollo
Este libro enfatiza tres temas principales
importantes. Primero, la incorporación de la sustentabilidad de
la producción agrícola como un objetivo del desarrollo requiere
el reconocimiento y comprensión explícita de las transacciones relacionadas
con otros objetivos. Durante la revolución verde el objetivo supremo
fue maximizar los rendimientos agrícolas. Pero esto se alcanzó sin
la atención suficiente a la sustentabilidad y a la estabilidad de
la producción, o como se distribuían los beneficios. En la era post
revolución verde, todos estos objetivos son importantes, sin embargo,
la experiencia práctica nos muestra que de ninguna manera es fácil
combinar la sustentabilidad alta con la productividad alta, la estabilidad
y la equidad. Frecuentemente hay transacciones exigentes que si
se quieren superar, necesitan de un análisis y reconocimiento explícito.
Segundo, los problemas que enfrentan la sustentabilidad
de los sistemas agrícolas no se limitan solamente a una jerarquía
local, nacional e internacional. Los sistemas agrícolas no existen
desconectados. Ellos están encadenados a través de estos niveles
jerárquicos. Los sistemas de producción local están supeditados
a los mercados y por zonas agroecológicas, a las áreas de producción
regional, quienes a su vez, están ligados al nivel nacional y al
mundo exterior a través, entre otras cosas, del mercado internacional.
De este modo, las tendencias en los precios mundiales o en las políticas
agrícolas nacionales pueden ejercer influencias poderosas en los
manejos agrícolas. Igualmente, los cambios globales del clima, sequías
e inundaciones, plagas y epidemias, y otras calamidades a gran escala,
tienen un profundo impacto sobre la producción local. Por otro lado,
las numerosas decisiones de manejos individuales en búsqueda de
la subsistencia garantizada, afectan acumulativamente la producción
agrícola de las naciones como un todo.
Estos encadenamientos no son simples. El comportamiento
de los niveles altos en la jerarquía no puede reducirse a la suma
de comportamientos de los niveles más bajos, no son estos últimos
las simples partes constitutivas de los primeros. Esto tiene consecuencias
prácticas; las intervenciones positivas en un nivel, no tendrán
necesariamente efectos benéficos en otro. El desarrollo agrícola
no puede fundamentarse solamente, o ampliamente en la ingeniería
genética, o en las políticas macro-económicas, ni siquiera en las
investigaciones de sistemas agrícolas. En su lugar, la singularidad
de cada sistema de producción en la jerarquía agrícola, y la cadena
jerárquica entre los diferentes niveles, significa que los problemas
que enfrenta la agricultura sustentable debe ser manejada, de manera
concertada, en todos los niveles - local, nacional e internacional.
Finalmente, poniendo estos dos temas juntos,
el análisis apropiado de la agricultura para el desarrollo requiere
una consideración de las transacciones entre la sustentabilidad
y otros objetivos del desarrollo, entre, como también dentro, de
los diferentes niveles de la jerarquía agrícola. Por ejemplo, la
meta macroeconómica de la producción mejorada y estimulada de una
mercancía agrícola debe ser considerada no sólo en relación al objetivo
nacional total del desarrollo de la agricultura sustentable, sino
también en relación a los impactos de tal política, (y los precios
y otros instrumentos que se usan para implementarla), en la sustentabilidad,
equidad, y estabilidad de los sistemas de producción local. Igualmente,
el desarrollo de nuevos sistemas agrícolas a nivel local - que superen
los impactos ambientales como la erosión del suelo, por ejemplo,
debe tomar en cuenta los objetivos nacionales totales, tales como
la necesidad de ganarse los mercados extranjeros, si estos nuevos
sistemas se van a adoptar en forma exitosa. En otras palabras, la
sustentabilidad del desarrollo agrícola dependerá del análisis de
cada nivel de la jerarquía agrícola, ya sea en su derecho propio
y en relación a los niveles superiores e inferiores y que esta comprensión
cabal sea utilizada como la base del desarrollo.
ESQUEMA DEL LIBRO
Estos temas constituyen la base de la teoría
y práctica de la agricultura sustentable discutida en este libro.
El meollo del libro analiza las prioridades y condiciones para mejorar
la agricultura sustentable en los países en vías de desarrollo:
- a nivel internacional, enfocando las dificultades
del comercio y el orden económico global. (capítulo 3)
- a nivel nacional, en las políticas de recursos
y en las estrategias gubernamentales. (capítulo 4)
- a nivel local, tomando en cuenta las necesidades
del manejo local rural, incluyendo el derecho y deseo de los agricultores
de participar en las decisiones cruciales que afectan su modo
de vida. (capítulo 5)
Los análisis de estos capítulos intentan aclarar
los principales transacciones entre las metas de desarrollo y los
objetivos y desde aquí explicar las elecciones enfrentando a los
autores de políticas, planificadores y agencias de desarrollo. Sin
embargo, antes de entrar en estos análisis, necesitamos tener una
definición clara de la agricultura sustentable y como se relaciona
con otros conceptos del desarrollo. Así, en el capítulo 1 describimos
brevemente la forma en la cual la noción de sustentabilidad emerge
desde la evolución de post-guerra en las ideas del desarrollo. En
el capítulo 2 discutimos los fundamentos biológicos y físicos de
la sustentabilidad y las implicancias de adoptarla como un indicador
del funcionamiento agrícola.
Terminamos el libro con el capítulo 6, con
un resumen de las prioridades para la nueva etapa del desarrollo
agrícola que nos conducirá al próximo siglo. Se acentúa la necesidad
de:
- reorientar la investigación agrícola y los
esfuerzos de desarrollo para abastecer las tierras marginales
de escasos recursos, como también mejorar la sustentabilidad y
la estabilidad de la existencia de la producción agrícola intensiva.
- complementar estas prioridades de investigación
con medidas de políticas apropiadas y cambios institucionales.
- cambiar las filosofías y las prácticas existentes
de arriba abajo, el enfoque de la tecnología dirigida a una que
se más sensible a los objetivos y necesidades de los agricultores.
A nivel local creemos que hay un importante
papel para el análisis de las condiciones y sistemas agrícolas cambiantes
mediante los métodos de Diagnóstico Rural Rápido (RRA) y otras técnicas,
que faciliten el flujo de información crítica a los autores y planificadores
de políticas a nivel nacional.
Nota:
Para la discusión de diferentes vertientes de pensamiento en la agricultura
sustentable, ver G.K. Douglas, (ed.), 1984 Agricultural Sustainability
in a Changing World Order, Westview Press, Boulder.
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