Después de la Revolución Verde: Agricultura Sustentable para el Desarrollo
G.R. Conway y E.D. Barbier / Earthscan Publications Londres,1990
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La ayuda al Tercer Mundo está ligada a las modas. Algunas son frívolas y otras pasajeras; pero hay otras que son de duración más larga y reflejan una profunda preocupación por la naturaleza y dirección del desarrollo. Hoy día, la moda es la "agricultura sustentable". Queda por verse si ésta tendrá alguna permanencia, pero no hay duda que ha llamado la atención en toda la comunidad de ayuda los trabajadores del desarrollo en este campo, como también investigadores, académicos y los autores de políticas de las agencias del desarrollo. El tema de este libro es analizar el rol de la agricultura sustentable en el contexto del desarrollo y los pasos que necesitan tomarse si ésta va a ser más que una moda pasajera.

Inevitablemente, dado el alto interés, la frase "agricultura sustentable" está abierta a muchas interpretaciones:

  • Para los agricultores, ésta encierra un deseo de consolidar y construir sobre los logros de la revolución verde. Ellos consideran igual la sustentabilidad y la seguridad alimentaria, y la agricultura sustentable puede escoger cualquier medio para lograr ese fin.
  • Para los ambientalistas, sin embargo, los medios son cruciales. La agricultura sustentable representa una forma de proporcionar el alimento suficiente y la fibra que complementa, y, que en verdad, valora nuestros privilegios de poseer recursos naturales como son los bosques, los suelos, y la vida silvestre. Para ellos, las sustentabilidad significa una responsabilidad hacia el medio ambiente, una administración confiable de nuestros recursos naturales.
  • Para los economistas, la sustentabilidad es una faceta aislada a corto plazo, sino el uso de recursos escasos de tal manera que beneficie tanto a la presente como a las futuras generaciones.
  • Finalmente, los sociólogos ven la agricultura sustentable como un reflejo de los valores sociales. Ellos lo definen como un camino de desarrollo que es consecuente con las culturas y las instituciones tradicionales.

Estas son interpretaciones muy diferentes y en algunos casos contradictorias, pero en estos últimos años la disciplinas y los grupos de interés que ellos representan se han reunido para promover la agricultura sustentable, de un modo que ha probado ser altamente efectivo. Hoy día, la agricultura sustentable se acepta ampliamente como la meta que se incorpore explícitamente en las políticas y en los diseños de proyectos. Desafortunadamente, sin embargo, esta coalición de intereses, más que clarificar el tema, ha tendido a confundir conceptos y aún más, algunas definiciones. Virtualmente todo aquello que se perciba como "bueno" o benigno se incluye bajo el paraguas de la "agricultura sustentable":

  • producción estable, eficiente y alta.
  • insumos baratos y bajos, en particular haciendo uso total de las técnicas de la agricultura orgánica y el conocimiento tradicional indígena.
  • la seguridad alimentaria y la autosuficiencia.
  • la conversión de la vida silvestre y la diversidad biológica.
  • conservación de los valores tradicionales.
  • ayuda para los más pobres y desposeídos (en particular a aquéllos de tierras marginales, sin tierra, las mujeres, los niños y las minorías tribales).
  • un alto nivel de participación de los agricultores en el desarrollo y la toma de decisiones.

Muchas, si no todas estas metas, regularmente se consideran deseables. Pero, como aquellos con experiencia práctica en desarrollo lo saben, mientras es relativamente fácil alcanzar una o dos de tales metas, se hace progresivamente difícil mientras más y más objetivos se incluyen en el programa y en los diseños de proyecto. Hay transacciones, trabajo y tiempo limitado, habilidades y capital, para el proyecto y sus miembros y para los mismos agricultores. Hay que hacer opciones: la productividad a expensas de la equidad, por ejemplo, o la sustentabilidad a expensas de la productividad. Dada estas transacciones, no es sorprendente que el logro de la agricultura sustentable emerja como una tarea difícil.

DESPUES DE LA REVOLUCION VERDE

Un motivo de confusión es el hecho de que la agricultura sustentable representa una nueva fase en el desarrollo del pensamiento, y hasta ahora ha sido tratada en forma superficial. Es un comienzo significativo e importante desde los enfoques que anteriormente se asociaban a la revolución verde; pero la comunidad en desarrollo aún está en una etapa de transición crucial, circunstancia en que tiene noción de lo que debería ser la meta final, pero que todavía tiene que desarrollar un marco lógico, claro o un enfoque metodológico coherente, para su implementación práctica.

El desarrollo del pensamiento agrícola en los años 1960 y los 1970 estaba preocupado por el problema de alimentar una población mundial creciente. Entonces, la solución obvia fue aumentar la producción de alimento per cápita. La revolución verde resultante ha tenido un dramático impacto sobre el Tercer Mundo, particularmente en términos del aumento de los rendimientos de la población de los cereales - trigo, arroz y maíz. Sin embargo, a pesar de los resultados impresionantes, también sobrelleva los problemas de la equidad y los fracasos para conseguir la estabilidad y la sustentabilidad de la producción. Por ejemplo, las nuevas tecnologías son menos adecuadas a los ambientes de recursos escasos; los agricultores con propiedades pequeñas o marginales se benefician menos, en general, que aquéllos con propiedades más extensas. El monocultivo intensivo también ha hecho que la producción sea más susceptible a las tensiones y a los impactos ambientales. Y ahora, hay una evidencia creciente de los retornos disminuidos de la producción intensiva con variedades de alto rendimiento (HYVs). Además ha quedado claro que éstos no son problemas de segunda o tercera generación con posibilidades de ser resueltos con ajustes tecnológicos más profundos. Ellos requieren un enfoque que es igualmente revolucionario, sin embargo, muy diferente en su estilo operacional y conceptual.

Sin embargo, si la agricultura sustentable va a ser más que un slogan de la era post revolución verde, más que un objetivo enunciado en forma general, abierta a tantas interpretaciones como practicantes haya, entonces necesitamos definir tan claramente como sea posible lo que esto significa en la teoría y en la práctica. Ese es el propósito de este libro.

La Agricultura sustentable para el desarrollo

Este libro enfatiza tres temas principales importantes. Primero, la incorporación de la sustentabilidad de la producción agrícola como un objetivo del desarrollo requiere el reconocimiento y comprensión explícita de las transacciones relacionadas con otros objetivos. Durante la revolución verde el objetivo supremo fue maximizar los rendimientos agrícolas. Pero esto se alcanzó sin la atención suficiente a la sustentabilidad y a la estabilidad de la producción, o como se distribuían los beneficios. En la era post revolución verde, todos estos objetivos son importantes, sin embargo, la experiencia práctica nos muestra que de ninguna manera es fácil combinar la sustentabilidad alta con la productividad alta, la estabilidad y la equidad. Frecuentemente hay transacciones exigentes que si se quieren superar, necesitan de un análisis y reconocimiento explícito.

Segundo, los problemas que enfrentan la sustentabilidad de los sistemas agrícolas no se limitan solamente a una jerarquía local, nacional e internacional. Los sistemas agrícolas no existen desconectados. Ellos están encadenados a través de estos niveles jerárquicos. Los sistemas de producción local están supeditados a los mercados y por zonas agroecológicas, a las áreas de producción regional, quienes a su vez, están ligados al nivel nacional y al mundo exterior a través, entre otras cosas, del mercado internacional. De este modo, las tendencias en los precios mundiales o en las políticas agrícolas nacionales pueden ejercer influencias poderosas en los manejos agrícolas. Igualmente, los cambios globales del clima, sequías e inundaciones, plagas y epidemias, y otras calamidades a gran escala, tienen un profundo impacto sobre la producción local. Por otro lado, las numerosas decisiones de manejos individuales en búsqueda de la subsistencia garantizada, afectan acumulativamente la producción agrícola de las naciones como un todo.

Estos encadenamientos no son simples. El comportamiento de los niveles altos en la jerarquía no puede reducirse a la suma de comportamientos de los niveles más bajos, no son estos últimos las simples partes constitutivas de los primeros. Esto tiene consecuencias prácticas; las intervenciones positivas en un nivel, no tendrán necesariamente efectos benéficos en otro. El desarrollo agrícola no puede fundamentarse solamente, o ampliamente en la ingeniería genética, o en las políticas macro-económicas, ni siquiera en las investigaciones de sistemas agrícolas. En su lugar, la singularidad de cada sistema de producción en la jerarquía agrícola, y la cadena jerárquica entre los diferentes niveles, significa que los problemas que enfrenta la agricultura sustentable debe ser manejada, de manera concertada, en todos los niveles - local, nacional e internacional.

Finalmente, poniendo estos dos temas juntos, el análisis apropiado de la agricultura para el desarrollo requiere una consideración de las transacciones entre la sustentabilidad y otros objetivos del desarrollo, entre, como también dentro, de los diferentes niveles de la jerarquía agrícola. Por ejemplo, la meta macroeconómica de la producción mejorada y estimulada de una mercancía agrícola debe ser considerada no sólo en relación al objetivo nacional total del desarrollo de la agricultura sustentable, sino también en relación a los impactos de tal política, (y los precios y otros instrumentos que se usan para implementarla), en la sustentabilidad, equidad, y estabilidad de los sistemas de producción local. Igualmente, el desarrollo de nuevos sistemas agrícolas a nivel local - que superen los impactos ambientales como la erosión del suelo, por ejemplo, debe tomar en cuenta los objetivos nacionales totales, tales como la necesidad de ganarse los mercados extranjeros, si estos nuevos sistemas se van a adoptar en forma exitosa. En otras palabras, la sustentabilidad del desarrollo agrícola dependerá del análisis de cada nivel de la jerarquía agrícola, ya sea en su derecho propio y en relación a los niveles superiores e inferiores y que esta comprensión cabal sea utilizada como la base del desarrollo.

ESQUEMA DEL LIBRO

Estos temas constituyen la base de la teoría y práctica de la agricultura sustentable discutida en este libro. El meollo del libro analiza las prioridades y condiciones para mejorar la agricultura sustentable en los países en vías de desarrollo:

  • a nivel internacional, enfocando las dificultades del comercio y el orden económico global. (capítulo 3)
  • a nivel nacional, en las políticas de recursos y en las estrategias gubernamentales. (capítulo 4)
  • a nivel local, tomando en cuenta las necesidades del manejo local rural, incluyendo el derecho y deseo de los agricultores de participar en las decisiones cruciales que afectan su modo de vida. (capítulo 5)

Los análisis de estos capítulos intentan aclarar los principales transacciones entre las metas de desarrollo y los objetivos y desde aquí explicar las elecciones enfrentando a los autores de políticas, planificadores y agencias de desarrollo. Sin embargo, antes de entrar en estos análisis, necesitamos tener una definición clara de la agricultura sustentable y como se relaciona con otros conceptos del desarrollo. Así, en el capítulo 1 describimos brevemente la forma en la cual la noción de sustentabilidad emerge desde la evolución de post-guerra en las ideas del desarrollo. En el capítulo 2 discutimos los fundamentos biológicos y físicos de la sustentabilidad y las implicancias de adoptarla como un indicador del funcionamiento agrícola.

Terminamos el libro con el capítulo 6, con un resumen de las prioridades para la nueva etapa del desarrollo agrícola que nos conducirá al próximo siglo. Se acentúa la necesidad de:

  • reorientar la investigación agrícola y los esfuerzos de desarrollo para abastecer las tierras marginales de escasos recursos, como también mejorar la sustentabilidad y la estabilidad de la existencia de la producción agrícola intensiva.
  • complementar estas prioridades de investigación con medidas de políticas apropiadas y cambios institucionales.
  • cambiar las filosofías y las prácticas existentes de arriba abajo, el enfoque de la tecnología dirigida a una que se más sensible a los objetivos y necesidades de los agricultores.

A nivel local creemos que hay un importante papel para el análisis de las condiciones y sistemas agrícolas cambiantes mediante los métodos de Diagnóstico Rural Rápido (RRA) y otras técnicas, que faciliten el flujo de información crítica a los autores y planificadores de políticas a nivel nacional.

 

Nota:
Para la discusión de diferentes vertientes de pensamiento en la agricultura sustentable, ver G.K. Douglas, (ed.), 1984 Agricultural Sustainability in a Changing World Order, Westview Press, Boulder.

 
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Desarrollo por: Marco A. Martínez Farias