Una estrategia para la agricultura, la ganaderia y la silvicultura en zonas áridas y semi-áridas
DANIDA - Departamento Danés de Cooperación Internacional de Desarrollo
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1. PROBLEMAS Y ASPECTOS RELACIONADOS CON LAS INTERVENCIONES EN EL DESARROLLO

1.1. Manejo de la biomasa de plantas

En esta sección examinamos los problemas ecológicos y aspectos asociados con el manejo de la biomasa de plantas en el trópico semi-árido. Esta revisión sigue un trayecto evolutivo de sistemas extensivos a intensivos. Esto es, del manejo de la ganadería y las mejorías a dicho sistema, al manejo de cultivos arables.

1.1.1. Ganadería y mejoras:

El aspecto principal es si la ganadería (como normalmente se entiende) es o no apropiada en áreas utilizadas usualmente como regiones de pastoreo tradicional de rebaños. La mayoría del conocimiento moderno dedicado al mejoramiento de pastizales tradicionales, proviene de los Estados Unidos, donde los ranchos con sistemas extensivos en mano de obra, son utilizados para criar animales privados en tierras privadas. Los sistemas modernos invariablemente demandan que la tierra sea subdividida en parques bordeados, los cuales son manejados por individuos o pequeños grupos de individuos. Aquellos que apoyan el sistema de ranchos (tanto a nivel nacional como a nivel de agencias de ayuda), usualmente justifican la intervención basándose en criterios ecológicos y/o económicos. Estos señalan que los pastizales están sufriendo un deterioro rápido y severo debido al sobre-pastoreo, y los nuevos sistemas de rancho dan mayores producciones y reedituamientos.

  1. Rotación de pastizales:

    Tanto los científicos conocedores de la ganadería, así como los pastores, recomiendan la rotación: como por ejemplo, la alternación en el tiempo y la sucesión de áreas particularidades dedicadas al pastoreo. Mientras que los científicos enfatizan los efectos benéficos de las rotaciones sobre la vegetación, los pastores ponen mayor énfasis en los beneficios de la rotación sobre el ganado y sobre otros factores. También es importante tener en cuenta los efectos negativos sobre el medio ambiente tales como la mosca tze-tze, así como factores políticos tales como los conflictos entre tribus debido a la invasión de tierras cultivables, o a la distribución equitativa del espacio y de fuentes de agua. Más aún, los pastores por lo general pastorean sus rebaños muy cerca uno del otro, resultando en un mejor uso de la mano de obra y de las fuentes de pasto.

  2. Otras actividades para mejorar la ganadería:

Alguna o algunas de las actividades siguientes pueden mejorar las condiciones de pastoreo de zonas semi-áridas:

Mejoras en la vegetación:

  • aclaramiento de malezas; hacer agostaderos;
  • plantación y siembra de especies o variedades selectas;
  • quemar pastizales para reducir la infestación de matorrales;
  • quemar pastizales para reemplazar el heno rancio con pastos más nutritivos;
  • aplicar herbicidas

Mejoramiento del suelo:

  • nivelar para evitar escurrimientos;
  • sacrificar para reducir escurrimientos;
  • aplicación de químicos (micro y macronutrientes)

La relevancia técnica de estos métodos dependerá del grado de el que mejore (directa o indirectamente) el uso del recurso más escaso: agua; su relevancia económica dependerá del grado en el que aquellos que hacen la inversión estén en una posición de obtener los beneficios.

  1. El suplemento de agua como un instrumento en la ganadería:

El desarrollo de fuentes de agua tiene que estar íntimamente ligado a la ganadería, ya que el acceso al agua es un factor muy importante para controlar las áreas en las cuales se va a poder desarrollar dicha actividad. La ingeniería hidráulica enfatiza los siguientes puntos:

  • Nuevos puntos de abastecimiento de agua (pozos, presas, estanques) pueden permitir el uso de pastizales que de otra manera no podrían ser utilizados.
  • Es posible cerrar bombas de agua durante ciertas épocas para reducir la presión de pastoreo.
  • Nuevas facilidades que suplan agua a un número limitado de animales pueden ser designadas.
  • El agua de pozos profundos (como por ejemplo los mantos acuíferos del Nubio en Sudán) no está sujeta a variaciones anuales ni seculares en precipitación.

Sin embargo, la realidad es algo diferente. Los problemas del medio ambiente asociados al aprovisionamiento de agua son bien conocidos. Las regiones semi-desérticas, con temporadas cortas anuales con pastizales, son adecuadas para el pastoreo únicamente durante la época de lluvias no siendo adecuadas para mantener poblaciones de animales durante la época de sequías aún cuando se les provea de grandes cantidades de agua. Cuando los pastos de la época de lluvias son completamente consumidos, los nómadas migran a zonas más húmedas donde el pastoreo en pastos perennes es mejor, y donde el abastecimiento de agua tanto de vados como de pozos es más abundante. En esta época del año es más común que los pastores suspendan sus migraciones, concentrándose en un solo punto. Esto inevitablemente resulta en una zona de destrucción ("área de sacrificio") que por lo general comprende un radio de aproximadamente un kilómetro. Si esta zona no es usada por los pastores durante las próximas épocas de sequías, es muy posible que la vegetación se recupere. Sin embargo, en la práctica es muy difícil cerrar estos puntos de abastecimiento de agua. Tanto los grupos de pastores como también otra gente que se establece alrededor de la fuente de agua, inevitablemente presionarán para que este punto de suministro de agua no sea cerrado.

Serios problemas sociales emergen debido a que no se incluye a las comunidades de pastores en los plantes de desarrollo dirigidos al abastecimiento de agua, y también debido a la selección de tecnologías no apropiadas. Debido a las economías de escala asociadas a la construcción, la capacidad de las instalaciones de abastecimiento de agua son por lo general muy grandes. Esto genera una atracción de gran cantidad de grupos de diferentes comunidades, creando serios problemas al grupo encargado de operar las instalaciones. De igual manera, la tecnología utilizada en estos proyectos es dependiente de mecánicos calificados y de partes de difícil obtención para la comunidad. Por lo que la operación y el mantenimiento de estas instalaciones por lo general recae en manos de empleados del gobierno o de compañías privadas, los cuales poseen dificultades para discernir entre grupos locales y extraños, o sucumben a presiones públicas para abrir el suministro de agua cuando éste tendría que estar cerrado. A este respecto, los métodos tradicionales de suministro de agua que son intensivos en mano de obra, sirven para restringir el tamaño del rebaño. En contraste, las bombas de agua eléctricas alientan a que los pastores individuales acumulen grandes rebaños, desestabilizando los mecanismos tradicionales de la distribución del ingreso.

  1. Reservas para casos de sequías:

Los pastores tradicionales han desarrollado una gran cantidad de estrategias para casos de sequía que les ayudan a incrementar sus posibilidades de supervivencia. Estos incluyen: el incremento de sus rebaños durante años de buena precipitación para ser vendidos durante épocas de sequías; arreglos recíprocos para transferir temporalmente sus rebaños para ser cuidados por vecinos con mejores condiciones de humedad; y arreglo con otros grupos para poder pastar en sus zonas y utilizar sus fuentes de agua. En este sentido, los científicos encargados del manejo de ganado han propuesto la creación de reservas (fuera de la zona afectada) para mantener a los animales durante épocas de sequía. Sin embargo, este tipo de propuestas por lo general implican inversiones económicas, y de personal, para crear las fuentes de agua y para bardear las reservas. Generalmente, tanto el personal necesario como el dinero son difíciles de obtener. También está el problema del uso de la reserva durante los años en los que no hay problemas de sequías. Además, si el pastoreo y la producción están predeterminados de antemano, hay un incremento extra en los gastos.

En el área de Kaduna en Nigeria, la ILCA ha estado trabajando en la introducción de bancos de forrajeo que, según los reportes, producen rendimientos de leche y ganancias de fertilidad que son comparables a los previamente obtenidos con concentrados caros. Los bancos de forrajeo consisten en pequeñas y densas plantaciones de legumbres (Stylosanthes), que son usados durante las largas épocas de sequía cuando el forraje es escaso y de mala calidad. Los animales son concentrados antes de sembrar en la zona de plantación de tal manera que el suelo sea roto, que los pastos existentes sean debilitados y que los animales provean el abono necesario para el buen establecimiento de las legumbres y para su crecimiento temprano y vigoroso. Un poco de superfosfato es usado para iniciar la plantación. Sin embargo, aún con todas estas ventajas, todavía no es claro cómo este sistema se va a adaptar a los sistemas de pastoreo sedentario y transhumante, y a qué animales va a beneficiar.

1.1.2. El mejoramiento de los sistemas integrados de cultivos y ganado:

En los semidesiertos y en las sabanas secas, los sistemas tradicionales de cultivos y manejo de animales son sumamente complejos y están íntimamente integrados en un equilibrio delicado y balanceado con el medio ambiente. Los cultivos producen menos reedituamientos que el pastoreo y poseen mayor riesgo. Sin embargo, cuando los dos sistemas son manejados en conjunto, éstos se refuerzan mutuamente.

Por ejemplo, en la región Bay de Somalía, los pastores cultivan una variedad de sorgo de doble propósito (forraje y grano) dentro de sistemas de matorrales en barbecho. El ganado es principalmente utilizado para la producción de leche y es alimentado con subproductos de la cosecha y con plantas de forraje. El suplemento alimenticio proveniente del cultivo es más sensitivo a la cantidad y distribución de lluvia que las plantas de forrajeo. En épocas de buena precipitación cuando la densidad del cultivo y la cantidad de agua son buenas los animales son retenidos cerca de la casa. En contraste, en años secos, los animales son llevados a zonas de pastoreo más lejanas. Debido al cultivo de cereales, la economía familiar puede minimizar la venta de leche y el cuidado del ganado, maximizando la empresa pastoral, siendo éste un punto importante a considerar cuando, debido a un mal año, hay pérdidas de ganado como consecuencia de la sequía o de enfermedades.

Algunos factores adversos que llevan al rompimiento de este sistema son:

  • La expropiación de tierra para la producción mecanizada de cultivos;
  • Crecimiento autónomo de la población, llevando a un encarecimiento de tierra;
  • Inmigraciones de campesinos provenientes de áreas subhúmedas.

Existen otros problemas y cuestiones: muchas de las propuestas de las agencias para el desarrollo, tendientes a solucionar los problemas arriba mencionados, incluyen por lo general arbitrajes entre cultivadores y pastores que se basan en el planeamiento del uso de suelos. La implementación de estos esquemas por lo general requiere de planes y manejos que están por encima de la capacidad del administrador local. Además, algunos sistemas indígenas son muy complejos y difíciles de modelar y reproducir. En un intento de reproducir estos modelos, se hacen conjeturas arbitrarias sobre la relación cultivo-barbecho que omiten la inclusión de la capacidad tanto de la tierra como la de las diferentes economías familiares.

1.1.3. Desarrollo agroforestal:

La agroforestería ha sido definida por Gunnar Poulsen como "un sistema de uso de la tierra integrado, que combina el cultivo de plantas y/o el manejo de animales con el crecimiento de plantas leñosas perennes. Su finalidad es la de satisfacer las necesidades básicas de producción del usuario de la tierra, asegurando una producción sostenible a través de una estructura ecológica balanceada". En otras palabras, su finalidad es la de proveer un sustituto a los sistemas tradicionales de rotación de suelos, que no pueden continuar más debido al cambio en la relación gente-tierra y a la subsecuente pérdida del sistema de barbecho. Las opciones agroforestales incluyen: cultivo en callejones con especies de usos múltiples que enriquecen y conservan suelo, y que producen forraje y energéticos; barbechos enriquecidos tales como los de las legumbres de rápido crecimiento; cercas vivas.

La definición mencionada en el párrafo anterior, comienza con los componentes esenciales del sistema, y como estos tienen que acomodarse para producir la mejor interacción cultivo-árbol. Se le ha criticado por ser muy teórica, sin prestar la debida atención a la situación real del campesino en particular, a la escasez de tierra y de mano de obra, y a los requerimientos individuales de cada economía familiar. Describe un sistema de uso de tierra que difiere por lo general de lo que realmente se encuentra uno en el campo. Una definición menos ambiciosa sería la de "el crecimiento de árboles en granjas". Esto es, esta definición empieza no con lo ideal, sino con lo que los campesinos realmente pueden hacer en vista de los problemas que afrontan y de sus restricciones.

1.1.4. El desarrollo de cultivos arables:

El crecimiento poblacional ha sido un incentivo para incrementar la intensificación del uso de tierra a través del acortamiento del tiempo de barbecho. Sin embargo, la capacidad de los sistemas de granjas modificados para proveer de comida a una población cada vez más creciente, ha variado ampliamente. Algunos ajustes indígenas incluyen los cultivos mixtos de cereales y legumbres, la irrigación suplementaria, abonos, los sistemas de campo "in and out", y los cambios en la tenencia de la tierra (de acceso incontrolado a controlado). Estos desarrollos han permitido que los sistemas de cultivos se mantengan por períodos más largos que en situaciones anteriores. Sin embargo, no todos los suelos, especialmente las arenas con cantidades bajas de nutrientes, pueden mantener este ritmo de intensificación del sistema de cultivo.

Los problemas específicos que afrontan los sistemas de cultivos dependientes de lluvias de temporal en los trópicos secos son:

  • La incertidumbre inherente a los patrones de lluvias tropicales;
  • La precipitación per se: la mayoría de ésta cae en lluvias torrenciales, perdiéndose gran parte de ella por escurrimiento; el resto de la precipitación cae en forma de lluvias ligeras, las cuales no contribuyen en nada a las reservas de agua del suelo;
  • Los déficits de humedad durante la fase crítica del crecimiento de cultivos pueden reducir seriamente la producción de grano,
  • Durante las primeras fases del crecimiento de cultivos, la presencia de malezas puede competir arduamente por los escasos nutrientes y la humedad;
  • Sólo los cultivos que son plantados durante fases tempranas pueden aprovechar el flujo de nitrógeno que acompaña a las primeras lluvias acentuando la competencia por mano de obra que existe entre cultivos de capital y cultivos de subsistencia;
  • Los niveles de materia orgánica son por lo general bajos excepto durante períodos cortos (tales como después de cosechar o de aplicar abono);
  • Las respuestas de los cultivos a fertilizantes son sumamente variables, siendo por lo general respuestas mínimas y no reedituables económicamente;
  • Cuellos de botella severos ocurren durante la siembra y la primera limpia de malezas, especialmente en los márgenes secos donde las siembras sólo son posibles durante los 2 ó 3 días posteriores a una precipitación buena para plantar.

Existen algunas prácticas de manejo que pueden reducir el riesgo asociado a los problemas mencionados en el párrafo anterior. Algunos de estos manejos provienen del estudio realizado por agrónomos sobre métodos indígenas existentes. Estos incluyen: plantar en sitios de recepción de agua, la selección apropiada de cultivos y variedades indígenas, ajustar el momento de siembra con la disponibilidad de humedad, ajustar la densidad del cultivo con la disponibilidad de humedad.

Recientemente se la ha prestado atención a algunas técnicas de cultivos provenientes de las zonas áridas de Australia: barbechos libres de malezas (suelos desnudos); encubrimiento del suelo con residuos del cultivo para conservar agua y suelo, y reducir temperaturas; contornos y franjas muy juntas en arcillas han dado buen resultado. Sin embargo, muchas de estas técnicas dependen de la utilización de maquinaria y herramientas mejoradas, que por lo general están fuera del alcance del pequeño agricultor.

1.2. Manejo de suelos:

1.2.1 Fertilidad de suelos:

La fertilidad de suelos por lo general degenera en zonas con climas semi-áridos en donde se mantienen sistemas de cultivos continuos esto sucede en la mayoría de los caos y sin importar qué tipo de manejos se hayan practicado en el pasado por los agricultores para mantener la fertilidad de suelos. La exposición del suelo a lluvias intensas, a labranzas continuas y a cosechas, remueven la materia orgánica a una proporción más rápida de la que se puede recuperar por la simple descomposición de plantas. La materia orgánica es básica para adherir las partículas de suelos en agregados. El tipo de arreglos resultantes de esta adherencia es el que va a determinar el tipo de estructura de suelo, permitiendo o no la aireación de las raíces, la penetración de agua, y la protección contra la erosión de las partículas del suelo y de los nutrientes.

Pérdidas de la estructura han sido reportadas inclusive en vertisoles (suelos de algodón negro) de las planicies arcillosas Sudanesas que anteriormente se les habían clasificado como suelos para "cultivos permanentes". En el otro extremo, en la mayoría del Sahel y en algunas otras partes del Africa, hay suelos débiles derivados de granito que cuando son expuestos a regímenes de lluvias cortas y períodos de sequía largos, pierden de tal forma su fertilidad que necesitarían hasta 25 años para recuperar fertilidades mínimas que alcanzarían solamente para 2-3 ciclos de cultivos. En estos casos, si se pudiera usar ganado para recuperar los niveles de nutrientes y materia orgánica perdidos por las cosechas, posiblemente se podrían cultivar plantas forrajeras (incluyendo matorrales de leguminosas). Sin embargo, los agrónomos todavía tienen que descubrir cultivos para forraje que resistan condiciones de regiones áridas.

La mayoría de los nutrientes importantes necesarios para el crecimiento varían en concentración: el potasio se encuentra comúnmente en los suelos de los trópicos secos. Sin embargo, el fósforo por lo general es deficiente, convirtiéndose en uno de los principales factores limitantes para la producción de cultivos. La cantidad de nitrógeno en suelos del trópico seco varía enormemente, es altamente móvil, y su disponibilidad para las plantas fluctúa con las temporadas climáticas presentándose un flujo importante con las primeras lluvias. Por mucho tiempo, los agrónomos le han dicho a los agricultores africanos lo que ellos ya conocían: que las siembras tempranas rinden más que las tardías. El problema de los agricultores es que poseen un límite de tierra para plantar durante el corto tiempo existente para siembras tempranas. Esta problemática se acrecienta cuando los cultivos de mercado están compitiendo con los cultivos de subsistencia.

1.2.2. El aprovechamiento de tierra degradada:

El aprovechamiento de veredas y de tierras severamente degradadas que se encuentran en zonas aledañas a los pueblos, es en algunos casos necesario para prevenir mayores daños a tierras públicas y privadas. En la mayoría de los casos, es necesario el aislamiento de estas tierras, así como los trabajos de conservación de suelos tales como la construcción de terrazas. El principal problema por lo general no es el técnico, sino el económico y el de la obtención de materiales y mano de obra. Para este tipo de proyectos en tierras públicas, es necesaria la participación de la comunidad. Esto ya se ha logrado en el caso de la plantación de árboles para proteger tierras irrigadas de alto valor contra la invasión de dunas de arena. En estas circunstancias, la motivante fue el encontrar intereses comunes para toda la comunidad. Un ejemplo de esto es el que se dio alrededor del Nilo en las regiones del norte del Sudán. Sin embargo, este tipo de proyectos son dependientes de las iniciativas comunitarias y de un liderazgo local fuerte, lo que los hace muy difíciles de replicar a escalas más grandes.

1.3. Manejo de los recursos de agua:

1.3.1. Manejo de cuencas:

Los principios para el manejo de cuencas son ya conocidos. Las montañas y cadenas montañosas, y los acantilados de mesetas, fuerzan a las corrientes de aire a altitudes más frías, en donde el vapor de agua se condensa originando la precipitación. Dado que en estas zonas se originan los ríos, se tienen que prevenir a toda costa los deslaves creados por el desmonte de los bosques, el pastoreo y el cultivo. Si no se hace esto, el flujo de los ríos se reduce mucho durante la época de sequías, las zonas bajas pueden ser inundadas, y las estructuras hidráulicas por lo general son tapadas por tierra y lodo provenientes de los deslaves. Este tipo de problemas ya se ven en los desagües del río Ganges en los Himalayas, creando problemas muy graves para los habitantes de las zonas más bajas como en Bangladesh. Este dilema, aunque en una escala menor, ya se está generalizando a otras zonas tales como el Este de Africa y Etiopía.

Este tipo de dinámicas son muy difíciles de ser explicadas a los campesinos, los cuales perciben la creación de reservas como una navegación a sus derechos tradicionales de pastorear y cultivar sus alimentos. Su precaria situación económica los lleva a desinteresarse por el destino de los moradores río abajo. No saben ni les interesa saber sobre la importancia de regular el flujo de agua limpia. Por lo tanto, la planeación, implementación y seguimiento de proyectos que pretenden resolver los problemas de cuencas, necesitan de una gran capacidad técnica, y de un fuerte apoyo político y popular. Es necesario, por ejemplo, que los habitantes de río arriba sean compensados por los efectos producidos en sus vidas por la implementación de estos proyectos.

1.3.2. Irrigación:

La irrigación permite que tanto los nutrientes como la humedad sean proporcionados a los usuarios controladamente y en forma medida. Esto permite que los cultivos continúen en la misma tierra por muchos años, sin reducciones en sus rendimientos y en la fertilidad del suelo. Con el surgimiento de la irrigación por goteo y por esparción, y la adopción de nuevos cultivos y técnicas de cultivo, ya es posible que una mayor cantidad de gente pueda ser respaldada para producir comida. En teoría, un sistema bien diseñado y mantenido puede proporcionar una vida rural sostenible, y mayores oportunidades para producir comida. Sin embargo, por lo general existe en la práctica una gran brecha entre los beneficios obtenidos y los predecidos (principalmente en Africa).

La reciente historia de la irrigación en Africa contrasta fuertemente con los más de tres mil años de experiencia que existen en Asia en donde un 25% de la tierra (55 millones de hectáreas) se encuentra totalmente o parcialmente irrigada. Según una estimación, en Africa se podría llegar en el largo plazo a un 50% de tierra irrigada. De un total estimado de 60 millones de hectáreas potenciales para la irrigación en Africa, sólo se han podido desarrollar hasta ahora 8 millones de hectáreas de las cuales 1.5 millones se encuentran en Sudán.

En las décadas de los 60 y 70, el desarrollo de la irrigación dominaba las perspectivas de planeación tanto de los gobiernos como de las agencias de ayuda (tanto en el Sur de Asia como en Africa). Inversiones oficiales fueron canalizadas a proyectos ambiciosos y extremadamente caros. Los costos por hectárea promediaban los 20.000 dólares americanos (a precios actuales), y tendían a exceder todos los pronósticos posibles sobre la rentabilidad de cultivos irrigados. Los costos indirectos también eran altos debido a:

  • la exclusión de nómadas de zonas de pastoreo durante las épocas de sequía;
  • la necesidad de relocalizar a campesinos río arriba;
  • el desmonte de los árboles en las riveras de los ríos;
  • la desviación de agua para usuarios río abajo;
  • el descuido de áreas de temporal.

Los problemas que resultaron de los esquemas de irrigación son:

  • análisis inadecuados de los recursos físicos (suelos, topografía, hidrología);
  • optimismo exagerado en la proporción de desarrollo, en los rendimientos e intensidades de los cultivos, en las áreas cultivadas, en los precios y en los reedituamientos económicos;
  • retrasos en la construcción (problemas de diseño, carestías de equipo y materiales, oposición local);
  • carestías en el personal entrenado y una excesiva dependencia hacia los extranjeros para el diseño y la implementación;
  • una inadecuada atención a los trabajos río abajo (a nivel de granja), distribución desigual y una ineficiencia del sistema, desagües inadecuados resultando en estancamientos y salinidad;
  • resistencia de los campesinos al control de las autoridades centrales;
  • la falsa idea de que los campesinos podrían pasar rápidamente de sistemas de temporal extensivos a sistemas intensivos con irrigación (por lo general con variedades insumos y maquinarias desconocidas para ellos);
  • falta de recursos para la operación y mantención de los sistemas.

1.3.3. Cosecha de agua:

La cosecha de agua es tradicionalmente practicada por un gran número de grupos campesinos en la región del sub-Sahara Africano (como por ejemplo los Turkana de Kenia, donde la precipitación anual promedio es de 200 mm.). Los pastoralistas plantan sorgo en pequeños sitios de recepción de agua que por lo general se encuentran rodeados por bordes escarpados ayudando a atrapar el flujo de agua superficial e incrementando la infiltración. La siembra es especulativa y envuelve poca mano de obra, que es esencialmente usada para tender a los animales. Desde los años 60, tanto las autoridades gubernamentales así como los grupos de misioneros han tratado de mejorar las técnicas de cosecha de agua con métodos desarrollados en el desierto del Negev. La mano de obra es donada por pastoralistas destituidos que son pagados con una buena cantidad de granos. Básicamente se ha experimentado con dos tipos de estructuras: cuencas niveladas y vasos semicirculares en pendientes que no exceden el 3%.

Muchos de los problemas que han surgido se relacionan principalmente con el sistema de comida por trabajo, y con la incertidumbre de la tenencia del lugar y de la cosecha que se obtenga. Otros problemas se relacionan con malos diseños y localizaciones del proyecto: muchas estructuras fueron destruidas durante las primeras lluvias. Algunas técnicas más simples (tales como el bardeo de los bordes con piedras) han sido experimentadas por Oxfam en Burkina Faso.

En los dos casos, el papel del donador ha sido el de construir estos colectores de agua utilizando el conocimiento local, el de entrenar a personal, y el de ayudar en el desarrollo de técnicas nuevas con los conocimientos y la experiencia adquirida en otras regiones. La contribución del donador radica en proveer a los beneficiados de asesoramiento técnico y entrenamiento, y en algunos casos (como en Turkana) también de logística de alimento. De la misma forma en que los programas de conservación de suelos y de plantación de árboles son parte íntegra de los proyectos del FFW, también los programas de cosecha de agua forman parte de estos proyectos cuya intención es la de rehabilitar a gente y mejorar los suelos empobrecidos por las sequías y la sobre utilización de estas. Si estos proyectos realmente ayudan a la población a independizarse de los programas de auxilio alimenticio, a la larga son justificables. Sin embargo, si los pastroralistas no comienzan a construir espontáneamente y por sí mismos estas estructuras, como ha ocurrido ya con los campesinos de Burkina Faso, entonces no se puede hablar de que la cosecha de agua fue un proyecto exitoso o una innovación útil.

 
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