La experiencia
positiva obtenida del manejo de sistemas de cultivos en camas orgánicas
bajas o altas en el Altiplano, ha demostrado la necesidad de incorporar
sistemas de riego también eficientes. El sistema de riego con
vasijas porosas se caracteriza por ser una técnica que no requiere
de grandes insumos ni conocimiento y, por tanto, se perfila con posibilidades
para su apropiación tecnológica.
Para evaluar su viabilidad se realizó un estudio en las instalaciones
del Centro de Capacitación y Experimentación Agroecológica
de SEMTA, ubicado en la zona de Achocalla, a 30 km. de La Paz.
El estudio consistió de un ensayo con dos tratamientos:
T1=riego con vasijas de arcilla y T2=riego con regadera, aplicados
a un policultivo de hortalizas en camas orgánicas altas donde
se estudiaron las características más específicas
de los dispositivos de riego, tales como consumo de agua, bulbo
de mojado, rangos de humedad y el comportamiento tecnológico
y rendimiento del cultivo (ver Fig. 1).
Se prepararon cuatro camas vegetales de acuerdo a la metodología
presentada en el Manual de camas orgánicas protegidas (mtec
14, SEMTA). Luego se procedió a la instalación de
las vasijas porosas en las camas correspondientes, enterrando cada
dispositivo de riego al centro de las mismas, con 1 m. de distancia
entre ellas, y dejando sobresalir del ras del suelo solamente la
boca de las mismas. Seguidamente se llenaron de agua y se procedió
a la siembra y transplante de los diferentes cultivos programados.
Para la disposición del experimento se dividió cada
cama (10 x 12 m. de área y 0.40 m. de profundidad) en dos
partes, quedando, por lo tanto, un área de 5 x 1,2 m. para
cada repetición, dentro de un arreglo experimental de bloques
al azar con 2 tratamientos y 4 repeticiones.
Se pudo observar que la liberación de agua en las vasijas
porosas tiende a reducirse y estabilizarse según avanza el
tiempo. Este fenómeno se debe a que conforme aumenta el contenido
de humedad del suelo, los potenciales del mismo tienden al equilibrio.
Aunque de acuerdo a los resultados obtenidos en las pruebas no
se puede considerar que las vasijas ahorren agua de riego, lo que
si es posible concluir es que el escaso recurso de agua disponible
ha sido manejado de mejor manera en el caso de las camas con vasijas.
Se puede concluir también que, de acuerdo a las observaciones
iniciales, la liberación inicial de agua por las vasijas
será relativamente alta (4.5 a 6 Lts./día), tendiendo
a estabilizarse en 3 a 4 Lts./día.
De acuerdo a los datos de humedad del perfil del suelo, medida
en las diferentes fechas de muestreo, la distribución de
humedad en general fue mejor en el caso de las parcelas con vasijas.
A grandes rasgos se pudo observar que existe un mayor contenido
de humedad en los estratos más profundos de las parcelas
con vasijas, lo que sugiere la posibilidad de algunas pérdidas
por percolación, y menor contenido en los horizontes superficiales,
debido a la activa evapotranspiración en la zona.
Tabla 1
Rendimiento de papa en camas bajs (kg.)
| N° de CAMA |
RIEGO VASIJAS
(6 m2) |
RIEGO SURCO
(6 m2) |
| cama 1 |
21.2
|
16.8
|
| cama 2 |
22.8
|
19.4
|
| cama 3 |
18.9
|
13.3
|
| cama 4 |
20.9
|
16.5
|
| Promedio |
20.9
|
16.5
|
Por el contrario, en las parcelas testigo, la humedad del suelo fue
relativamente buena en los horizontes inferiores con déficit
de humedad.
De los resultados obtenidos en las cosechas referentes al promedio
de producción en las cuatro camas, se observó una
mayor producción en las camas con vasijas, con una relación
del doble respecto a las camas sin vasijas. En función a
los diámetros de los frutos, se observó que en general
la producción fue de mejor calidad en las camas con vasijas.
En un ensayo similar utilizando papas como cultivo, se observaron
mayores rendimientos de papas en camas regadas con vasijas que en
camas con riego por surco (tabla 1).
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