Las
hortalizas poseen un gran valor alimenticio, los nutriólogo
s las colocan entre los siete alimentos obligados de consumo diario.
Es así como en la ración modelo de una persona adulta
se requiere consumir como mínimo 200 grs. de hortalizas al
día.
En la zona central de Chile, el consumo de hortalizas se dificulta
por tres razones importantes:
Problemas
de contaminación, por productos químicos (alto uso
de pesticidas), por fertilizantes (acumulación de nitratos)
y por aguas servidas (causa de enfermedades como tifus, hepatitis
y actualmente el cólera).
El almacenamiento
prolongado disminuye su calidad y hace perder gran parte de su contenido
vitamínico.
Las hortalizas
son consumidas en poca cantidad y variedad y sólo en forma
estacional.
Una preocupación constante del CET ha sido la de como una
familia campesina o pobladora urbano sin dinero y con un espacio
reducido de tierra ubicado generalmente en el patio junto a su casa,
produzca hortalizas en forma constante y a bajos costos.
Para esto se diseñó un huerto familiar intensivo
capaz de producir una grave variedad y cantidad de hortalizas durante
todo el año, en poco espacio, usando recursos locales, con
bajísimos costos y fácil de hacer.
La necesidad de información clara y científica acerca
de los factores técnicos y económicos que interactúan
en el huerto orgánico, para impulsar sobre bases concretas
la masificación de este sistema en Chile, motivó la
realización de una investigación que lo describiese
y evaluara.
La evaluación se llevó a cabo midiendo la productividad
del sistema, el aporte nutritivo y económico que este significaba,
la incidencia de las plagas, enfermedades y malezas, el volumen
de agua y la mano de obra necesarios. Además se midieron
los niveles de fertilidad de suelos y algunos aspectos de la calidad
de los productos obtenidos.
EVALUACION DE LA PRODUCTIVIDAD
Durante un año de cultivo se produjo un total de 177,4 Kg.
de diversas hortalizas por cama alta, correspondiendo a una superficie
de 11,05 m2 (cama alta, más pasillos laterales).
Según la Razón Equivalente del Area (REA) que permite
comparar producciones bajo monocultivo con rendimientos obtenidos
en sistemas de policultivos por unidad de superficie, se concluyó
que el sistema de cultivo intercalado practicado en las camas altas
requiere de 2,34 veces menos superficie para obtener una producción
semejante a la obtenida con las mismas especies cultivadas aisladamente.
Durante la temporada de estudio se mantuvo las camas altas constantemente
cubierta mediante una secuencia de catorce hortalizas cultivadas
(Ver Figura 1). La distribución temporal de las cosechas
mostró que con una buena planificación se cosecha
al menos 4 especies distintas al mes.
APORTE NUTRITIVO
Desde el punto de vista nutricional, una familia compuesta por
2 adultos y 3 niños requiere consumir como mínimo
360 Kg. de hortalizas al año lo que significaría disponer
de 14,4 m2. de superficie para cultivar 2 camas altas. Al evaluar
los niveles de cobertura se aprecia que la abundancia de hortalizas
con Vitaminas A y C es altísima y que por lo tanto, se podría
reducir el cultivo de las hortalizas que las contienen sin peligrar
los niveles óptimos. Las demás vitaminas se encuentran
cubiertas entre el 10 y 30%. En cuanto a las proteínas, se
encuentran en un nivel más bien bajo (10 a 20%), y en el
caso de los minerales se aprecian bajos los niveles de fósforo,
pero altos los de Calcio.
CALIDAD DE LAS HORTALIZAS
Para evaluar la calidad de las hortalizas producidas se tomaron
en cuenta dos aspectos:
La calidad
en relación a parámetros comerciales. Se logró
precisar que los productos obtenidos mantienen sus correspondientes
características de acuerdo a la variedad. Además fueron
evaluados positivamente en relación al aspecto, es decir,
color, forma y la ausencia de daños y suciedades. La textura
y el gusto (sabor y olor) que presentaron las hortalizas fue óptimo,
ya que se trata de hortalizas en que el tiempo que transcurre desde
la cosecha al consumo es mínimo.
La calidad
biológica. Al ser cultivos regados con agua potable, los
productos obtenidos se encuentran libres de transmisores de enfermedades
(Coliformes fecales entre otros), sin residuos tóxicos provenientes
del uso de agroquímicos. Además dado que la fertilización
es orgánica se evita la presencia de compuestos cancerígenos
como las nitrosaminas.
PLAGAS, ENFERMEDADES Y MALEZAS
Con el objetivo de evitar un daño severo a los cultivos
y a la vez reduciendo al mínimos los efectos adversos del
control al microecosistema formado, se realizó un control
ecológico, limitando el uso de pesticidas químicos
y aprovechando el efecto ejercido por la diversidad vegetal en la
mantención del equilibrio.
Los insectos que presentaron niveles de daño severo fueron
el gusano cortador (Agrotis ypsilon) y el chanchito de tierra (Porcelius
chilensis), en crucíferas se detectó la presencia
de Pieris brassicae y Plutella sylostella. En cuanto a áfidos
las mayores poblaciones corresponden a Brevycorine y Myzus. El daño
causado por enfermedades fue mínimo, siendo los cultivos
más atacados: espinacas y lechugas.
Un conjunto de medidas como el arreglo espacial de las plantas,
altas densidades de siembra, mezclas de cultivos, mulching y control
manual fueron suficientemente efectivas para que el problema de
las malezas no resultara limitante para la producción de
los cultivos.
ANALISIS DE FERTILIDAD
Después de 4 años de manejo orgánico del suelo,
se notó un incremento notable en los niveles de materia orgánica
(de 1.8% a 4.65%), detectándose las altas disponibilidades
de N (78 ppm) P205 (175 ppm) y K (1.46 ppm). Esto permite concluir
que las condiciones físicas del suelo, se ven muy favorecidas
por los altos contenidos de materia orgánica, que por tener
gran superficie de partículas actúa como esponja,
mejorando la capacidad de retención de humedad y la aireación.
La fertilización se realizó mediante compost en dosis
de 1,5 Kg/m2. Este abono cobra importancia más por su efecto
mejorador del suelo que por su aporte de nutrientes.
RIEGO
El volumen de agua utilizado alcanzó a 14.09 m3 por cama
alta. La eficiencia del uso del agua alcanzó a 1,27 Kg. materia
seca/m3 de agua, nivel bastante mayor a la que presentan algunas
especies cultivadas bajo el sistema convencional que fluctúan
alrededor de 0,85 Kg. materia seca/m3.
UTILIZACION DE MANO DE OBRA
Las jornadas hombre utilizadas, tanto en producción como
en cosecha fueron cuantificadas y clasificadas según el tipo
de labor. Se calculó que se requieren 6,05 jornadas hombre
por cama alta al año, siendo los meses de verano los de mayor
trabajo especialmente por el efecto de riego. Además del
riego, varias labores culturales y la cosecha correspondieron a
las actividades más demandantes de mano de obra.
ANALISIS ECONOMICO
Las hortalizas producidas y los costos fueron valoradas económicamente
de tal modo de apreciar lo que significa la adopción de este
sistema, desde el punto de vista del ahorro que genera a la familia.
La valoración de las 177,35 Kg. de hortalizas producidas
en el año significa un total de 61 US$ (8,8 US$ por m2).
Los costos de operación alcanzan a 7,6 US$. Al confeccionar
un flujo de ingresos en el caso de cultivar 2 camas altas, se obtendría
80 US$ en el primer año y en los siguientes años aproximadamente
109 US$.
CONCLUSION
Esta evaluación cuantitativa del sistema intensivo de producción
de hortalizas permite concluir que la incorporación de la
tecnología orgánica en la producción de hortalizas
en el huerto familiar significaría un enriquecimiento de
la dieta, un mayor uso y valoración del trabajo y una ayuda
a la economía familiar, aspectos todos, que tienen especial
importancia para los sectores socioeconómicos bajos del país.
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