Descripción de un sistema de producción intensivo de hortalizas a nivel familiar bajo tecnología orgánica
Agustín Infante L, CET - Chile
volver Nº 2-3
Las hortalizas poseen un gran valor alimenticio, los nutriólogo s las colocan entre los siete alimentos obligados de consumo diario. Es así como en la ración modelo de una persona adulta se requiere consumir como mínimo 200 grs. de hortalizas al día.
En la zona central de Chile, el consumo de hortalizas se dificulta por tres razones importantes:


Problemas de contaminación, por productos químicos (alto uso de pesticidas), por fertilizantes (acumulación de nitratos) y por aguas servidas (causa de enfermedades como tifus, hepatitis y actualmente el cólera).
El almacenamiento prolongado disminuye su calidad y hace perder gran parte de su contenido vitamínico.
Las hortalizas son consumidas en poca cantidad y variedad y sólo en forma estacional.

Una preocupación constante del CET ha sido la de como una familia campesina o pobladora urbano sin dinero y con un espacio reducido de tierra ubicado generalmente en el patio junto a su casa, produzca hortalizas en forma constante y a bajos costos.

Para esto se diseñó un huerto familiar intensivo capaz de producir una grave variedad y cantidad de hortalizas durante todo el año, en poco espacio, usando recursos locales, con bajísimos costos y fácil de hacer.

La necesidad de información clara y científica acerca de los factores técnicos y económicos que interactúan en el huerto orgánico, para impulsar sobre bases concretas la masificación de este sistema en Chile, motivó la realización de una investigación que lo describiese y evaluara.

La evaluación se llevó a cabo midiendo la productividad del sistema, el aporte nutritivo y económico que este significaba, la incidencia de las plagas, enfermedades y malezas, el volumen de agua y la mano de obra necesarios. Además se midieron los niveles de fertilidad de suelos y algunos aspectos de la calidad de los productos obtenidos.

EVALUACION DE LA PRODUCTIVIDAD

Durante un año de cultivo se produjo un total de 177,4 Kg. de diversas hortalizas por cama alta, correspondiendo a una superficie de 11,05 m2 (cama alta, más pasillos laterales).

Según la Razón Equivalente del Area (REA) que permite comparar producciones bajo monocultivo con rendimientos obtenidos en sistemas de policultivos por unidad de superficie, se concluyó que el sistema de cultivo intercalado practicado en las camas altas requiere de 2,34 veces menos superficie para obtener una producción semejante a la obtenida con las mismas especies cultivadas aisladamente.

Durante la temporada de estudio se mantuvo las camas altas constantemente cubierta mediante una secuencia de catorce hortalizas cultivadas (Ver Figura 1). La distribución temporal de las cosechas mostró que con una buena planificación se cosecha al menos 4 especies distintas al mes.

APORTE NUTRITIVO

Desde el punto de vista nutricional, una familia compuesta por 2 adultos y 3 niños requiere consumir como mínimo 360 Kg. de hortalizas al año lo que significaría disponer de 14,4 m2. de superficie para cultivar 2 camas altas. Al evaluar los niveles de cobertura se aprecia que la abundancia de hortalizas con Vitaminas A y C es altísima y que por lo tanto, se podría reducir el cultivo de las hortalizas que las contienen sin peligrar los niveles óptimos. Las demás vitaminas se encuentran cubiertas entre el 10 y 30%. En cuanto a las proteínas, se encuentran en un nivel más bien bajo (10 a 20%), y en el caso de los minerales se aprecian bajos los niveles de fósforo, pero altos los de Calcio.

CALIDAD DE LAS HORTALIZAS

Para evaluar la calidad de las hortalizas producidas se tomaron en cuenta dos aspectos:

La calidad en relación a parámetros comerciales. Se logró precisar que los productos obtenidos mantienen sus correspondientes características de acuerdo a la variedad. Además fueron evaluados positivamente en relación al aspecto, es decir, color, forma y la ausencia de daños y suciedades. La textura y el gusto (sabor y olor) que presentaron las hortalizas fue óptimo, ya que se trata de hortalizas en que el tiempo que transcurre desde la cosecha al consumo es mínimo.

La calidad biológica. Al ser cultivos regados con agua potable, los productos obtenidos se encuentran libres de transmisores de enfermedades (Coliformes fecales entre otros), sin residuos tóxicos provenientes del uso de agroquímicos. Además dado que la fertilización es orgánica se evita la presencia de compuestos cancerígenos como las nitrosaminas.
PLAGAS, ENFERMEDADES Y MALEZAS

Con el objetivo de evitar un daño severo a los cultivos y a la vez reduciendo al mínimos los efectos adversos del control al microecosistema formado, se realizó un control ecológico, limitando el uso de pesticidas químicos y aprovechando el efecto ejercido por la diversidad vegetal en la mantención del equilibrio.

Los insectos que presentaron niveles de daño severo fueron el gusano cortador (Agrotis ypsilon) y el chanchito de tierra (Porcelius chilensis), en crucíferas se detectó la presencia de Pieris brassicae y Plutella sylostella. En cuanto a áfidos las mayores poblaciones corresponden a Brevycorine y Myzus. El daño causado por enfermedades fue mínimo, siendo los cultivos más atacados: espinacas y lechugas.

Un conjunto de medidas como el arreglo espacial de las plantas, altas densidades de siembra, mezclas de cultivos, mulching y control manual fueron suficientemente efectivas para que el problema de las malezas no resultara limitante para la producción de los cultivos.

ANALISIS DE FERTILIDAD

Después de 4 años de manejo orgánico del suelo, se notó un incremento notable en los niveles de materia orgánica (de 1.8% a 4.65%), detectándose las altas disponibilidades de N (78 ppm) P205 (175 ppm) y K (1.46 ppm). Esto permite concluir que las condiciones físicas del suelo, se ven muy favorecidas por los altos contenidos de materia orgánica, que por tener gran superficie de partículas actúa como esponja, mejorando la capacidad de retención de humedad y la aireación. La fertilización se realizó mediante compost en dosis de 1,5 Kg/m2. Este abono cobra importancia más por su efecto mejorador del suelo que por su aporte de nutrientes.

RIEGO

El volumen de agua utilizado alcanzó a 14.09 m3 por cama alta. La eficiencia del uso del agua alcanzó a 1,27 Kg. materia seca/m3 de agua, nivel bastante mayor a la que presentan algunas especies cultivadas bajo el sistema convencional que fluctúan alrededor de 0,85 Kg. materia seca/m3.

UTILIZACION DE MANO DE OBRA

Las jornadas hombre utilizadas, tanto en producción como en cosecha fueron cuantificadas y clasificadas según el tipo de labor. Se calculó que se requieren 6,05 jornadas hombre por cama alta al año, siendo los meses de verano los de mayor trabajo especialmente por el efecto de riego. Además del riego, varias labores culturales y la cosecha correspondieron a las actividades más demandantes de mano de obra.

ANALISIS ECONOMICO

Las hortalizas producidas y los costos fueron valoradas económicamente de tal modo de apreciar lo que significa la adopción de este sistema, desde el punto de vista del ahorro que genera a la familia. La valoración de las 177,35 Kg. de hortalizas producidas en el año significa un total de 61 US$ (8,8 US$ por m2). Los costos de operación alcanzan a 7,6 US$. Al confeccionar un flujo de ingresos en el caso de cultivar 2 camas altas, se obtendría 80 US$ en el primer año y en los siguientes años aproximadamente 109 US$.

CONCLUSION

Esta evaluación cuantitativa del sistema intensivo de producción de hortalizas permite concluir que la incorporación de la tecnología orgánica en la producción de hortalizas en el huerto familiar significaría un enriquecimiento de la dieta, un mayor uso y valoración del trabajo y una ayuda a la economía familiar, aspectos todos, que tienen especial importancia para los sectores socioeconómicos bajos del país.

 
Derechos Reservados a Clades © ® 2003 / 2004.
Desarrollo por: Marco A. Martínez Farias