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Localización
La ciudad de Tomé se encuentra en Chile, 500 Km al sur
de la capital, en la VIII Región, del Bío-Bío, provincia de Concepción.
Ubicada en el litoral, su población, con alrededor de 50,000 habitantes,
presenta niveles de pobreza e indigencia que alcanzan al 39,8% y
el 10,4%, respectivamente.
La experiencia realizada por el Centro de Educación y Tecnología
para mejorar el bienestar de los pobladores se ha basado en principios
de desarrollo desde la base y en la aplicación de propuestas productivas
de tipo agroecológico.
El CET y el Municipio de Tomé firmaron un convenio para implementar
un plan de utilización de residuos orgánicos domiciliarios, con
el fin de producir compost para usar en los planes de seguridad
alimentaria y en el manejo de áreas verdes de la ciudad. También
se fomentó el trabajo con las organizaciones de mujeres en microempresas
de hortalizas, fabricación de alimento para aves, cultivo de flores
y árboles nativos. La importancia que las mujeres han otorgado a
su trabajo las motivó a legalizar su organización constituyendo
Centros Talleres Laborales de Huertos Orgánicos, lo que permite
al municipio traspasarles áreas verdes para su manejo y aprovechamiento.
Número y tipo de familias
El programa está dirigido a pobladores peri-urbanos pobres. Las
actividades son llevadas a cabo principalmente por mujeres pobladoras,
dueñas de casa, las que entre 1993 y 1998 han alcanzado a un total
de 500 personas e igual número de familias. Por otro lado, el plan
de utilización de residuos orgánicos domiciliarios involucra a 800
familias, lo que hace un total de 1300 familias.
Objetivos
Mejorar la situación de pobladores pobres y de su hábitat fortaleciendo
su seguridad alimentaria, aumentando sus ingresos, avanzando en
la sustentabilidad de los sistemas productivos y mejorando la condición
y posición de la mujer.
Propuesta de desarrollo
Está compuesta por cuatro líneas de acción:
- Manejo agroecológico de pequeños espacios. Terrenos de 66 m2
alrededor de la vivienda, distribuidos en: 40 m2 para
una huerta familiar intensiva; 6 m2 para una unidad
productiva de aves para carne y huevos; 7 m2 para una
unidad productiva de conejos para carne y piel; 4 m2
para la producción de miel; 6 m2 para un horno de barro
para cocinar el pan, 3 m2 para la abonera orgánica.
- Manejo de residuos orgánicos domiciliarios, con el propósito
de producir compost utilizable en los programas de seguridad alimentaria
y áreas verdes.
- Manejo de áreas verdes de la ciudad, intervenidas con finalidades
recreativas, de turismo local y productivas, a través de implementación
de técnicas de conservación de suelos, captación y uso de aguas
lluvias y forestería.
- Desarrollo de micro-empresas que permitan a las familias aumentar
sus ingresos.
Transición
Avanzar desde una pobreza aguda hacia una calidad de vida digna,
mejorando las condiciones humanas de la mujer.
Medios
- Inversión en capital humano, es decir, formación social y tecnológica
de profesionales, técnicos, monitores y pobladores, para que implementen
las diversas unidades productivas que propone el programa.
- Inversión en capital social: fomento del trabajo organizado
y formación de líderes-monitores de las mismas comunidades.
- Inversión en capital construido: fondos para innovación tecnológica
y gastos en insumos que permiten a la familia incorporarse a la
experiencia productiva y desarrollarla.
- Crédito para el montaje de micro-empresas.
Articulación Institucional
El Municipio de Tomé, la Universidad de Concepción, CLADES y CET
han suscrito un convenio con la finalidad de apoyar las iniciativas
de las familias pobladoras, destinando recursos propios y accediendo
a fuentes de financiamiento estatales.
En particular, la Municipalidad gestiona recursos para la realización
de acciones específicas de cada proyecto e investigaciones; la Universidad
de Concepción facilita los procesos de aprendizaje; CLADES apoya
el intercambio de experiencias y programas con universidades y municipios
extranjeros, y CET coordina las acciones derivadas del convenio.
Cuadro Nro.1
Ingresos anuales netos per cápita en pesos, según fuentes de ingreso
|
Fuentes de ingresos
|
Ingreso neto per cápita/año
|
|
1er.año
|
2do.año
|
3er.año
|
8vo.año
|
| Tradicional(1) |
Aporte de Familiar Directo |
41.571 |
41.571 |
41.571 |
41.571 |
| Subsidios no monetarios |
1.164 |
1.164 |
1.164 |
1.164 |
| Subsidios monetarios |
25.469 |
25.469 |
25.469 |
25.469 |
| Ingreso por Venta de mano de Obra |
245.642 |
245.642 |
245.642 |
245.642 |
| Subtotal |
313.846 |
313.846 |
313.846 |
313.846 |
| Propuesta CET |
Producción de Alimento |
10.482 |
37.036 |
42.924 |
103.028 |
| Microempresas |
0 |
0 |
41.862 |
41.862 |
| Subtotal |
10.482 |
37.036 |
84.786 |
144.890 |
| Total $ chilenos (1) |
324.328
|
350.882 |
398.632 |
458.736 |
| Total US$ |
704 |
763 |
866.5 |
997.25 |
| Aporte de la propuesta al ingreso total(%) |
3.2 |
10.6 |
21.3 |
31.6 |
(1) Línea de la pobreza es igual a $ 411264 equivalentes a US$
894 per cápita al año.
Impacto logrado
1. La propuesta de seguridad alimentaria y de microempresas ha
significado una contribución a las estrategias económicas tradicionales
de las familias, permitiéndoles superar su pobreza, (Gráfico No.1).
Los ingresos que se generan a partir de las estrategias de seguridad
alimentaria y microempresariales contribuyen crecientemente en el
tiempo al mejoramiento del ingreso per cápita, (Cuadro No.1). Al
primer año de implementación de la estrategia, el aporte alcanza
sólo al 3,2%, sin embargo, a partir del tercer año, comienza a tener
mayor significación (21,3%), constituyendo al 8º año un tercio (31,6%)
de los ingresos.
Aun cuando los aportes al ingreso provenientes de la producción
de alimentos pudiesen ser considerados bajos, su significación es
muy destacable en el fortalecimiento de la seguridad alimentaria.

2. Seguridad alimentaria.
Las familias participantes de la estrategia de producción de alimento
logran satisfacer niveles crecientes de nutrientes al año. Durante
el primer año de implementación, satisfacen niveles intermedios
de proteínas y niveles bajos de calorías, vitaminas y minerales.
Sin embargo, al tercer año, se sobrepasan los requerimientos familiares
de proteínas, se obtienen niveles altos de fierro y niveles intermedios
de calorías y calcio. Los valores de vitamina C aumentan en el tiempo,
pero siguen siendo bajos en relación a los requerimientos de la
familia.
También se ha comparado la estrategia de producción de alimento
con la alternativa de comprar alimento directamente en el mercado
local. El proyecto demuestra que si la familia dispone el 8º año
de US$ 700 anuales y compra el alimento directamente en el mercado
satisface los requerimientos de proteínas y calorías en 111% y 36%
respectivamente. Si los produce directamente logra un importante
excedente en las proteínas (176%) y disminuye el déficit de calorías
a aproximadamente un 42%, (Cuadro No.2).
Cuadro Nro2.
Comparación entre comprar alimentos y producción en su huerto en
proteínas y calorías
|
Años
|
Monto Disponible en US$
|
Proteínas en Alimento Comprado
%
|
Proteínas en alimento producido
%
|
Calorías en alimento comrado%
|
Calorías en alimento producido
%
|
| Año 1 |
150
|
|26.95
|
42.08
|
11.31
|
17.67
|
| Año 2 |
530
|
84.42
|
125.84
|
29.44
|
45.17
|
| Año 3 |
613
|
98.69
|
147.51
|
34.93
|
53.70
|
| Año 8 |
700
|
111.54
|
176.97
|
36.46
|
57.93
|
3. El desarrollo de la propuesta tecnológica ha logrado un impacto
positivo en la sustentabilidad de los sistemas agrícolas urbanos.
Esto se evidencia a través de la medición de los indicadores de
impacto utilizados: el índice de diversidad de Shanon, los cambios
ocurridos en el suelo, la erosión, el reciclaje y finalmente la
regulación biótica.
3.1. Índice de diversidad
En relación al índice de Shanon (H´), al aumentar el número
de años de práctica de la horticultura orgánica en espacios
urbanos, aumenta la biodiversidad de éstos.
3.2. En relación al suelo, las mediciones han estado centradas
en los análisis de materia orgánica, mostrando que los suelos
sometidos a manejo orgánico experimentan aumentos sostenidos
de ella. Mediciones complementarias indican un aumento significativo
del fósforo soluble, el que provendría tanto del fósforo agregado
en la materia orgánica, como de un aumento de la solubilidad
total del fósforo en el suelo.
Finalmente se ha podido observar un proceso de neutralización
de suelos originalmente ácidos, llevados a pH cercanos a neutro
e incluso, suelos con ocho años de manejo han mostrado tendencia
a sobrepasar la neutralidad.
La contribución que está reportando el manejo comunal de residuos
orgánicos domiciliarios, con la posibilidad de ofrecer distintos
tipos de compost, será un aporte valioso a la sustentabilidad
de estos sistemas productivos.
3.3. Las mediciones realizadas en relación a la erosión indicarían
que en los casos con alta erosión (65% y 79%), el espacio disponible
aun ofrece posibilidades de uso agrícola. Esto se explica debido
a que los tamaños de las propiedades son relativamente amplios.
(Entre 60 m2 y 280 m2 para uso agrícola
productivo).
Dado que el indicador que da cuenta de mejor forma de la pérdida
de suelo y su fertilidad en el medio urbano es la presión de
la construcción, que elimina suelo cultivable, se hace evidente
la necesidad de políticas públicas compatibles con la concepción
de ciudades sustentables, donde las prácticas de agricultura
urbana y las políticas de seguridad alimentaria familiar sean
compatibles con las políticas de vivienda, ordenamiento territorial
y de asentamiento urbano.
3.4 Reciclaje.
La obtención de productos en los huertos constituye un fuerte
estímulo para el reciclaje, posibilitando altas cantidades de
materia orgánica reciclada. La materia orgánica para lograr
los niveles de fertilidad que hoy tienen los huertos de los
grupos participantes es una de las mayores restricciones para
realizar agricultura urbana. Esta conclusión determinó la organización
de un programa de manejo de residuos orgánicos domiciliarios,
diseñando un sistema de manejo descentralizado y efectivo mediante
plataformas ubicadas en organizaciones vecinales organizadas
territorialmente. Así se asegura el aporte de compost para las
familias participantes a través del manejo colectivo de los
residuos domiciliarios.
Las mujeres reconocen que han experimentado cambios profundos con
relación a sus grupos familiares. Se autoperciben distintas y mejores
y lo expresan con alegría y seguridad. El huerto tiene significados
diversos, representando una experiencia nueva y única que integra
lo productivo, lo humano y lo social.
La experiencia "huerto", ha proporcionado a la mujer un espacio
y oportunidad para desarrollar su capacidad de identidad, libertad,
participación, creación y afecto, (Gráfico No.2).
Conclusiones
La implementación y manejo de módulos productivos agroecológicos
contribuye a asegurar alimentariamente a las familias y tornarlas
menos vulnerables. Estas prácticas mejoran la calidad del suelo,
aumentan la biodiversidad y las tasas de reciclaje.
Por último, se ha fortalecido la dignidad de los pobladores, en
particular de las dueñas de casa, impactando positivamente en sus
necesidades humanas.
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