|
|
 |
|
|
Revista de CLADES
Numero Especial 11/12 Noviembre 1997
Foto de Portada: Bolivia. Archivo HEKS
|
|
|
 |
 |
La crisis de la agricultura
convencional, la sustitución de insumos y el enfoque agroecológico
Peter M. Rosset |
 |
Opciones Estratégicas del Desarrollo
Rural en América Latina Jorge Echenique |
 |
Política para un
desarrollo rural, humano y agroecológico Andrés Yurjevic,
Ph. D. |
|
 |
 |
Control biológico en agroecosistemas
mediante el manejo de insectos entomofagos Clara Inés
Nicholls / University of California, Davis. - Miguel A.
Altieri / University of California, Berkeley. |
 |
Indicadores de sustentabilidad
predial Raúl Venegas Valdebenito Centro de Educaión y
Tecnología- CET |
 |
Propuesta Agroforestal Julio
Olivera - Centro IDEAS, Perú |
 |
Los Bioplaguicidas en la Agricultura
Sostenible Cubana J. Estrada y M. T. López - Instituto
de Investigaciones Fundamentales de Agricultura Tropical
Alejandro de Humboldt" (INIFAT), C. de la Habana |
|
 |
 |
Seguridad alimentaria y estrategias
sociales: Su contribución a la seguridad nutricional en
áreas urbanas de América Latina María Inés Sánchez-Griñán,
Lima-Perú |
 |
Desarrollo desde la base: condición
necesaria para lograr un proceso de desarrollo urbano
sustentable Silvestre Jaramillo C. |
 |
Desarrollo local sustentable:
agricultura urbana, microempresas y manejo de residuos
solidos Alejandro Montero C. |
 |
Plan de utilización productiva
de residuos solidos domiciliarios Ricardo Bertolino1 /
Martín Toledo |
|
|
|
La producción orgánica: una oportunidad
paea campesinos y pobladores
A las personas a quienes preocupa la calidad de su alimentación,
los productos orgánicos constituyen una contribución
que les hace una agricultura que se rige por principios agroecológicos.
Mientras que a los pequeños productores que tienen conciencia
ecológica, este tipo de producto, que cuenta con un nicho
de mercado con una rentabilidad atrayente, representa una buena
opción productiva.
Lo señalado tiene mucha importancia para la protección
de los recursos naturales, ya que en economías integradas
al mercado internacional no es fácil que la búsqueda
de una legítima rentabilidad apoye la sustentabilidad
ambiental. En la situación descrita se genera un escenario
de desarrollo óptimo, en el cual ganan los consumidores,
los productores y las generaciones futuras.
En este número de Agroecología y Desarrollo se
entrega un documento especialmente dedicado a la agricultura
orgánica urbana. Al analizar los volúmenes de
productos agropecuarios orgánicos que pobladoras urbanas
han logrado en espacios muy reducidos, se hace evidente que
se trata de una contribución estable a la seguridad alimentaria
de familias que están en permanente riesgo de no poder
satisfacer la más fundamental de las necesidades básicas.
El esfuerzo de estas familias, además de fortalecer la
seguridad alimentaria, desarrolla sus capacidades, mejora el
hábitat y, tal como se demuestra en los documentos presentados,
permite que emerjan pobladores-empresarios. Los comentado constituye
también un escenario de desarrollo óptimo, en
el cual se derrota la pobreza, se enriquece la sociedad con
nuevas capacidades humanas y se protegen, nuevamente, los derechos
de las generaciones futuras.
Sin embargo, ambos escenarios descritos aún integran
sólo a un número reducido de familias campesinas
y pobladoras urbanas. Se trata, por tanto, de un anuncio sobre
ganancias potenciales, las que para materializarse requieren
de una ciudadanía que sabe proteger su salud, porque
ha sido educada en el valor que tienen los productos ecológicos.
Igualmente se necesitan productores capacitados con los conocimientos
y destrezas que hacen posible trabajar la tierra apoyándose
en los servicios que entrega la naturaleza y también,
de políticas diversas que masifiquen los esfuerzos comentados
de productores, pobladores y consumidores.
La producción orgánica, por tanto, puede ser expresión
de un desarrollo sustentable si junto con satisfacer las necesidades
alimentarias de la población, no compromete los servicios
ecológicos que deberán utilizar las generaciones
venideras.
Lo anterior sólo será posible si dicha producción
es el resultado de una agricultura sustentable que supone exigencias
tecnológicas, las que constituyen una responsabilidad
ineludible de las escuelas de agronomía y de los institutos
de investigación agropecuaria.
CLADES ha hecho una contribución formando a profesionales,
profesores rurales, líderes campesinos y, ahora, a líderes
de comunidades urbanas pobres. Ha invertido sus recursos en
transformar los principios agroecológicos en prácticas
de agricultura sustentable. También está intentando
proponer criterios para que se diseñen políticas
que ayuden a difundir este tipo de agricultura.
Lo señalado no constituye una tarea fácil, ya
que los cambios institucionales y de las costumbres son lentos
y con múltiples resistencias. Sin embargo, pareciera
ser que se está en un camino sin retorno, donde lo único
que queda en duda es la velocidad a la cual este cambio se producirá.
|
|
|
|
 |