La Agronomía: sus Desafíos y Transformaciones en pos del Desarrollo Rural Sustentable
Marco Fernández Navarrete, Luis Peralta - Espíndola
volver Nº 10
1. INTRODUCCION

En el conjunto de países latinoamericanos es posible encontrar en la actualidad cerca de 500 instituciones o programas de educación superior agropecuaria. La gran heterogeneidad en sus definiciones curriculares hace difícil realizar una evaluación generalizante respecto del aporte de estas facultades al desarrollo agrícola.




Innegablemente, la acción universitaria ha generado un gran aporte en el plano del conocimiento de los procesos científico-tecnológico, resultando vital en el desarrollo de los procesos productivos silvoagropecuarios empresariales normalmente abiertos al mercado internacional (Zepeda y Lacki, 1993).

Observando la realidad nacional, en 1994 de 54 instituciones privadas que imparten la carrera de Agronomía, 8 corresponde a universidades tradicionales subvencionadas. Cabe señalara que, para 1984 existían solo 27 instituciones privadas, información que refleja claramente una indiscriminada masificación de la educación superior, afectando, en muchos caso, la calidad en la preparación de los nuevos profesionales determinada por la excelencia académica y la disponibilidad de equipo e infraestructura institucional.

Advirtiendo que aún para carreras de igual dominación es posible encontrarnos matices diferentes, a continuación se realiza una breve descripción de las características de las carreras de agronomía impartidas por universidades e instituciones que integran el consejo de rectores y universidades privadas chilenas:

  • Su plan de estudios comprende asignaturas como: matemáticas, química, botánica, microbiología, estadística, edafología, métodos de cultivo, riego y drenaje, conservación de recursos naturales economía agraria, desarrollo agrícola, etc.

  • Otras asignatura imparten conocimientos especiales en las menciones que ofrece la carrera: fitotécnica, ganadería, economía agraria, ingeniería y suelos agroindustria, enología y sanidad vegetal.

  • Poseen un grado académico de licenciado en ciencias agrarias y titulado profesional de ingeniero agrónomo, con un campo ocupacional ligado a la producción agropecuaria o agroindustrial en instituciones privadas de servicio a la producción, servicio del estado, escuelas agrícolas, centros de investigación y programas de extensión agrícolas, empresas exportadoras y comercializadoras de insumos de agro, entre otras (Anuario de Educación Superior, 1994).

  • Un análisis de la información anterior indica que en general, las carreras de agronomía poseen una sólida base científica, sobredimensionada tal vez, por el trabajo en las áreas de ciencias básicas, lo que las distancia de algunos conocimientos necesarios para el ejercicio práctico profesional. Esto se debe, en parte, a que los docentes que imparten estas asignaturas pertenecen a otras facultades y además por estructuras universitaria desarrollan líneas de investigación diferentes a las ciencias agropecuarias. Al respecto la Universidad debería sumir como responsabilidad generar las instancias dentro de la estructura académica para que produzcan actividades de trabajo interdisciplinarias entre facultades.

  • Respecto del perfil profesional los curriculum dejan ver claramente, tanto por la abundancia de asignaturas de la línea administrativa empresarial como por contenidos programático de los cursos de especialidad, que estamos frente a un perfil profesional de un agrónomo para la empresa privada.

  • Por su lado la oferta de menciones o especialidades representa un signo del alto grado de especialización de sus académicos. Lo que se traduce en que el "producto" de estas facultades resultan ser profesionales especializados en aspectos puntuales de las ciencias agropecuarias, lo que sin duda, realizan un aporte importante en el desarrollo de la agricultura empresarial. Sin embargo, esta especialización no resulta de todo apropiada cuando el 79% de los productores agrícolas del país son pequeños agricultores con sistemas de producción muy diversificados y con características étnico-culturales diversas.

  • Es necesario plantear también otras deficiencias o debilidades en la formación profesional, por ejemplo la carencia de práctica y de espacios de aplicación de los conceptos teóricos, que dificultan el aprendizaje real, y por otra parte, una cantidad importante de esfuerzos por incorporar en las cátedras muchos contenidos centrados en las técnicas y no en los principios de funcionamiento, lo que determina dificultades para la innovación en la aplicación del conocimiento impartido.


2. Fundamentos para un replantamiento de la
Agronomía en Chile

Es necesario recordar lo dicho por Domínguez y Lacki (1991) en su documento "Educación Agrícola Superior en América Latina: sus problemas y desafíos" donde plantean que el procesos de desarrollo agrícola ocurrido entre 1950 y 1980 se caracteriza por un aumento significativo en la producción y modernización; pero muy desigual en el plano de la estructura social, desarrollo polarizado con presencia de grandes empresas comerciales muchas de las cuales son carácter transnacional en contraste con la actividad agrícola de pequeña agricultura campesina, caracterizada por una gran cantidad de minifundios, altos índices de pobreza y migración rural.

Otro elemento ha sido la ausencia de políticas apropiadas para la conservación y mejoramiento de los recursos naturales y el medioambiente, lo que ha generado un grave deterioro ecológico de los agroecosistemas.

Lo señalado revela la urgencia de realizar cambios en la definición de las prioridades de los distintos gobiernos con el objeto de fortalecer y abrir un espacio de oportunidades para la pequeña agricultura campesina. Por su parte, las universidades deberían responder a las exigencias de desarrollo rural de cada país con planteamientos curriculares que permitan, por un lado, el desempeño de sus profesionales en el ámbito de la agricultura de escasos recursos, cuyos sistemas de producción son más diversificados, y a la vez ser capaz, de responder a la demanda de empresas o productores de tecnología más avanzada. Estos profesionales deberían ser capaces de ofrecer alternativas tecnológicas con sustentabilidad económica, técnica, ecológica, social y cultural para los distintos sistemas de producción.

Chile cuenta con un total de 75,7 millones de hectáreas de las cuales 37,9 millones corresponden a superficies aptas para la explotación silvoagropecuaria. De estas últimas sólo un 7% presenta características agrícolas. Desde el punto de vista de la distribución total de la tierra, Cox (1983) y Rojas (1984) plantean la existencia de 305 mil explotaciones de las cuales un 79% corresponde a agricultura campesina, con sistemas de alta fragilidad ambiental.

En la premura de lograr un desarrollo rural equitativo, los datos anteriores son elocuentes en términos de la necesidad de dirigir la atención hacia estos sectores más postergados, a través de la generación de políticas compensatorias específicas cuidadosamente orientadas hacia ellos, cambios estructurales en la concepción educativa de los profesionales del agro, más acordes con las demandas de la mayoría de los agricultores del país.

Respecto de la redefinición en la formación de profesionales del agro es necesario hacer notar que las transformaciones en algunos países ya se está realizando, producto de diferentes reflexiones tratadas en encuentros nacionales e internacionales para abordar este tema. Es posible mencionar aquellos organizados por FAO, CLADES, ALEAS y en reuniones cumbre dentro de las que destaca la realizada en Río en 1992, que define como fundamental en uno de sus documentos, lograr el desarrollo sustentable de los países latinoamericanos, volcar la atención de los respectivos gobiernos hacia la condición de pobreza que caracteriza a los sectores rurales.

Por ejemplo en Chile, el discurso para la pequeña agricultura efectuado en la ciudad de Chillán por el actual presidente de la República en su campaña presidencial, plantea como compromiso, dedicar una atención preferencial al mundo campesino reflejado en un mayor presupuesto nacional para modernización productiva, transferencia tecnológica, microempresas, crédito etc.

Todas estas razones llevan a pensar que, si las facultades de agronomía no se adaptan a estas transformaciones se automarginarán del proceso agropecuario, en tanto el cambio vendrá de cualquier manera.

Así lo ha planteado también el Presidente de la Asociación Brasileña de Educación Superior (ABEAS), Don Antonio Carlos Albério: "El desarrollo rural de los países de América Latina se hace cada día más urgente en la perspectiva de acabar con la pobreza rural, los bajos niveles nutricionales y las condiciones marginales incompatibles con la evolución cultural de la humanidad y con el desarrollo de las ciencias y de la tecnología. No se puede seguir formando profesionales sólo para servir a la agricultura comercial. El proceso educativo debe formar en el mismo hombre la capacidad para elevar los niveles de la agricultura de subsistencia. Permitiendo que conozca durante su permanencia en las facultades la realidad rural que habrá de enfrentar como profesional."

3. Algunos Aspectos Relevantes para la Configuración de una Agronomía para el Desarrollo Rural Sustentable

En consideración a una redefinición en las carreras de agronomía son necesarios no sólo cambios en la concepción y misión de las facultades de ciencias agronómicas, sino también ajustes profundos en la estructura universitaria, que produzcan cambios en el "debe ser" académico y estudiantil a nivel institucional.

 

De las características que definen al Profesional

Como ya se señaló anteriormente, este nuevo agrónomo debería estar dotado de los conocimientos y habilidades que le permitan desenvolverse en el ámbito de la pequeña agricultura campesina y la agricultura empresarial comercial. Este perfil profesional debe contemplar además una sólida base de conocimientos sobre la sustentabilidad de los recursos naturales y del medio ambiente. Para posibilitar lo anterior el profesional debería poseer, entre otras, las siguientes características:

Conocer y comprender el medio ambiente natural y socioeconómico en el cual se va a desempeñar. Para ello será necesario que los estudiantes tengan la posibilidad de desarrollar conocimientos en torno a la línea de la agroecología; conceptos y principios de agroecología, análisis de la agricultura tradicional y sus consecuencias, análisis de los sistemas agrarios pre-hispánicos y contemporáneos, fertilidad, manejo y conservación de suelos; control biológico de plagas y enfermedades, técnicas alternativas de producción y conservación agrícola, conservación y recuperación de la biodiversidad, análisis y manejo de agroecosistemas locales, planificación regional, teoría de sistemas, etc. (FAO/CLADES, 1992).

Por otra parte, debe comprender y manejar teorías del desarrollo y enfoques del desarrollo rural, teorías del campesinado, análisis de los actores sociales del desarrollo en el contexto actual, planificación para el desarrollo rural sostenible y estudios de casos de programas de desarrollo rural sustentable (FAO/CLADES, 1992).

Las definiciones anteriores no deberían circunscribirse exclusivamente, en carácter de líneas a las asignaturas de agroecología y desarrollo rural. Sino que, representar tópicos regidores en la definición programática de todas la asignaturas del curriculum de agronomía, donde sea posible visualizar claramente la "Filosofía del Desarrollo Rural Sustentable" incorporadas a las especialidades agronómicas.

Poseer una vocación de servicio y la sensibilidad necesaria para comprender y valorar las aspiraciones, intereses y motivaciones del hombre rural. En este sentido es necesario destacar la existencia aparente en la actualidad, de una crisis ético-moral al interior de las universidades que determinaría actitudes de indiferencia y olvido de parte de los estudiantes respecto de lo que son las necesidades de los sectores más necesitados de la sociedad y de la protección ambiental. Esto indiscutiblemente representa un desafío no solo para las universidades, sino también, para el sistema de educación en su conjunto.

Desarrollar una capacidad analítica, creativa y crítica, que les permita identificar las causas de los problemas, detectar oportunidades de desarrollo y encontrar soluciones congruentes con la realidad productiva y social de los agricultores.

Desarrollar la capacidad de programar acciones de extensión, con la participación organizada de los productores, estimulando sus potencialidades y la utilización de los recursos disponibles. Como un elemento nuevo hasta aquí, aparece la necesidad por parte de los agrónomos de manejar conocimientos aplicados en torno a la sociología, antropología cultural y psicología, que le permitan interpretar de mejor forma las necesidades de las personas y/o comunidades en forma individual y organizada, además de poseer un manejo fluido de técnicas de extensión y comunicaciones.

Conocer y comprender los objetivos, las estrategias y especialmente los problemas y limitaciones de las instituciones de apoyo al agro, con el fin de poder contribuir a mejorar su desempeño operativo y su eficacia. Lo anterior no será posible si las universidades enmarcan su accionar a los campus universitarios, exclusivamente. Por tanto, será fundamental, que éstas asuman roles más protagónicos y con un contacto más estrecho con cada realidad regional, ligadas al quehacer de las instituciones del agro que se encuentran presentes.

De la Investigación

Resulta lógico pensar que la investigación debería ser el fruto de las interrogantes planteadas en la docencia, sin embargo esta afirmación generalmente no se aplica en la actualidad a la realidad de las distintas facultades puesto que, el "qué" investigar normalmente obedece a análisis de debilidades, fortalezas y oportunidades que cada investigador realiza de su propia experiencia. Esto se traduce en nuevos conocimientos válidos en la búsqueda de la verdad científica, pero probablemente no dan cuenta de las prioridades en las demandas sociales y por ende no son transmitidos a los estudiantes en su formación.

Dadas las características que debería tener un profesional para el trabajo rural, resulta estratégico volcar los esfuerzos de la investigación hacia la generación de tecnologías alternativas más acorde con las características de un agricultor de bajos ingresos, cuyas limitaciones le impiden hacer, en muchos casos, un uso de la tecnología disponible y aplicable en la agricultura empresarial.

De la Docencia

Una redefinición en el campo de la investigación, con un vuelco hacia la búsqueda de tecnologías alternativas permitiría que los docentes conozcan los problemas más concretos de los agricultores y sus comunidades. Logrando por esta vía realizar los ajustes programáticos de las diversas asignaturas y estrategias pedagógicas, con el objeto de hacerlas más efectivas en torno al aprendizaje del alumno.

A la concepción pedagógica tradicional donde la dimensión del rol del profesor se exagera respecto del rol del alumno, la valoración académica en función de los grados académicos y la experiencia en el campo de la investigación científica, resultan condiciones que limitan la factibilidad de reorientar el quehacer de las facultades de agronomía. Un aspecto importante que debería incluirse como requisito para el ejercicio de la docencia agronómica, es la experiencia profesional en terreno, que permita un conocimiento profundo de las limitaciones productivas de la agricultura. Sin embargo, la precaria condición económica que caracteriza a la mayoría de las universidades induce a la contratación de docentes recién egresados o con post-grados inmediatos al egreso de sus carreras.

En el tema de la docencia, no es posible dejar de mencionar las estrategias y/o políticas de perfeccionamiento de las instituciones de educación superior, que en la actualidad se desarrollan respondiendo principalmente a criterios discriminantes en torno al interés de los distintos grupos académicos, más que respondiendo a una misión institucional o de facultad.

De la Extensión

"El análisis del sistema científico y tecnológico nacional permite concluir que alrededor de un 50% del mismo es aportado por la labor que realizan las universidades, lo que en la perspectiva de las necesidades de soluciones científicas y tecnológicas por parte del sector productivo, las presente como centros de innovación y de investigación para el desarrollo regional y para la respuesta a problemas específicos de la producción de bienes y servicios. No parece nuevo por lo tanto, que se produzca una corriente oferta y demanda entre la universidad y los sectores productivos y que ambos afinen los procedimientos y formas para que esta vinculación sea constante y fluida." (Muga, 1991).

La interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad que debería caracterizar a las universidades, más la disponibilidad de equipos e infraestructura, representan una fortaleza institucional para un enfoque más integral de los problemas a solucionar. El contacto con el sector productivo y la experiencia ganada en la labor de investigación hace viable también a la universidad como una corporación de prestación de servicios a la comunidad, asumiéndola como una responsabilidad institucional.

Como un arma de doble filo, el servicio externo compromete la imagen y prestigio de la universidad, por lo que se hace necesaria la definición de una estructura interna que regule la calidad del servicio prestado y actúe como garante de la relación "oferente/cliente".

En el mundo de la pequeña agricultura son múltiples los aportes que la universidad podría realizar, tanto a nivel de campesinos y comunidades, como de organismos de desarrollo dependientes del estado y no gubernamentales, para ello deberían firmarse los convenios necesarios que comprometan el intercambio de experiencias a niveles interinstitucionales.

Como una estrategia de conocimiento de las necesidades del sector productivo rural es posible llevar a la práctica mecanismos que permitan que la facultad conozca con cierta precisión sus problemas y elaborar una oferta científica y tecnológica acorde a las reales demandas.

Entre estos mecanismos es posible señalar: participación de representantes de los distintos sectores productivos rurales en consejos y comités de facultad, pasantías profesionales con experiencia en desarrollo rural sustentable dentro de los equipos académicos por instituciones de desarrollo, financiamiento por parte de las instituciones de desarrollo de cátedras específicas del programa regular de agronomía con la asistencia como alumnos de técnicos y profesionales externos, planificación conjunta de programas de perfeccionamiento, etc.

4. La Universidad Católica de Temuco y el desafío de internalizar las demandas regionales, para un desarrollo rural sustentable

Desde hace 35 años, la Universidad Católica de Temuco (UCT) tiene presencia en la IX región de Chile, iniciando originalmente sus actividades con la figura de "Escuelas Universitarias de la Frontera". Seguidamente, bajo el alero de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se constituye en sede regional, destacando hasta 1988 por su misión de formar profesores básicos y medios en pedagogías. A partir de 1991 y por diferentes razones, tales como, nuevas expectativas de los jóvenes que ingresan a la Universidad por ciertas limitaciones de las pedagogías para abordar temas de interés emergentes, y las inminentes necesidades de la región por encontrar en la universidad las respuestas mas pertinentes en torno a su problemática, la UCT reorienta su misión bajo la dependencia de la diócesis de Temuco.

En el despertar de la UCT a las nuevas necesidades de la sociedad se crearon inicialmente las carreras de técnico en producción agropecuaria, forestal, acuícola y técnico en computación. Este hecho contribuyó a un proceso de franca modernización de los enfoques pedagógicos iniciales, respondiendo en forma mas precisa a los requerimientos socio-culturales que caracterizan a la región.

La maduración de las carreras de nivel técnico, trajo consigo en el corto plazo la ineludible necesidad de incursionar en el campo de las ingenierías, con la creación a partir de 1991 de las carreras de Ingeniería Forestal, Ingeniería en acuicultura, Medicina Veterinaria y el año 1995 la carrera de Agronomía.

Para el diseño de la carrera de agronomía, se consideraron los antecedentes obtenidos a través de la aplicación de una encuesta referida a las áreas de interés y expectativas de un universo de profesionales trabajando en la IX Región del país, considerados casos de referencia (anexo 1).

De esta forma, según se aprecia en el cuadro 1, de las siete áreas consultadas en la encuesta, la gestión en Planificación obtiene la máxima recurrencia con un 48.8% de los encuestados, seguida del Desarrollo con un 43.3%. En tercer lugar destacó el área Medio Ambiental con un 24,7%.

Fusionando estas dos últimas áreas bajo un concepto que podríamos denominar "Desarrollo Sustentable", se puede ver que éste adquiere un peso relativo de recurrencia de un 40% respecto de las demás áreas consideradas en el estudio.

Cuadro 1
Areas de Interes según Encuesta

Area
Interes (%)
Planificacion
48,8
Desarrollo
43,3
Medio ambiente
24,7
Economia
23,4
Humanista
22,9
Cs. Formales
17,8
Agricola
14,3

Relacionando las áreas consultadas con los temas específicos de interés, resulta interesante observar como el tema de la formulación y evaluación de proyectos productivos recurre en un 64% del total de los encuestados, seguido por los temas del desarrollo local, la computación, comercialización y mercadotecnia, sociología rural, tecnologías apropiadas y gestión ambiental, cuadro 2.

Cuadro 2
Temas de Interes según Encuesta

Tema
Interes (%)
Formacion y evaluacion 64,0
Proyectos Productivos  
Desarrollo local 53,5
Computacion 43,0
Sociologia rural 40,7
Comercializacion y 40,7
Mercadotecnia  
Tecnologias apropiadas 33,7
Gestion ambiental 32,6

Como consecuencia de lo anterior, podemos ver la fuerza que cobra el desafío y la necesidad de generar un perfil profesional Agrónomo, que incorpore e internalice, además de las temáticas técnicas tradicionales, los conceptos del desarrollo sustentable en los mas diversos planos; ecológico, social, cultural y económico.

Actualmente, en un segundo año de funcionamiento de Ingeniería en Agronomía, se puede constatar que el desafío antes mencionado tiene un camino difícil de recorrer, en tanto, el tema del Desarrollo Sustentable no ha sido tratado sistemáticamente por ésta u otras universidades del país. Lo cual, hace dificultoso el acceso a académicos de punta capaces de relevar el tema a nivel local y nacional. Por esta razón y con el objeto de lograr nuestro objetivo, fue necesario generar vínculos internacionales estratégicos con instancias como el Consorcio Latinoamericano sobre Agroecología y Desarrollo (CLADES) y la Facultad Internacional de Agroecología y Desarrollo (FIAD). Con esta última, fue posible concretar un convenio de cooperación mutua, que permitió la creación, con carácter interinstitucional del Centro de Desarrollo Sustentable (CDS) por decreto fundacional de la Rectoría de la Universidad Católica de Temuco en el mes de enero de 1995. Dicho centro, se crea bajo la definición de una instancia académica de la UCT, cuyo propósito es abordar en conjunto con la FIAD, el estudio e implementación de acciones relativas al desarrollo sustentable en las áreas rurales y urbanas, a través de investigación, extensión y servicios universitarios. En este sentido y recordando el carácter estratégico de esta alianza, es importante hacer especial mención a los objetivos del CDS, estructurados como sigue:

1. Incorporar la temática del desarrollo sustentable a las preocupaciones permanentes de la Universidad, propendiendo a su inserción en los diversos curriculum de pre-grado atingentes que se dictan en la actualidad.

2. Permitir el aporte de la Universidad, por su intermedio, a las instituciones nacionales, regionales o locales que ejecuten programas de desarrollo sustentable.

3. Realizar actividades de formación de profesionales, a nivel de postgrado, en el área del desarrollo sustentable.

4. Relacionar a la Universidad con instituciones académicas, centros de investigación y organismos de promoción social, nacionales o extranjeros, que tengan una preocupación explícita por el desarrollo sustentable.

Estas acciones, más otras a desarrollar en una misma lógica, contribuirán cualitativamente en la formación de profesionales, cuyo perfil será más acordes con las reales necesidades de la Región y del país.

Parece clara, a la luz de la diversidad de profesiones que se presentan actualmente ligadas al tema del desarrollo rural en una muestra regional de 86 profesionales, donde predominan con un 30,2% los Asistentes sociales; 20,9% los Ingenieros agrónomos y un 11,6% de Profesores, que se hace inminente la necesidad de contar con alternativas de perfeccionamiento a nivel de post-grado siendo posible por esta vía, realizar en primera instancia una unificación de criterios, y en segunda, la incorporación de nuevos conceptos como lo son el Desarrollo Sustentable y la Agroecología.

Consultados ahora los profesionales en torno a cuales serían las áreas y temas específicos de su interés que deberían ser considerados en un programa de post-grado, señalaron un porcentaje de interés por áreas muy similares a las obtenida en la encuesta antes señalada. Como un elemento importante en el objetivo del diseño de un programa de Magister se presenta un 24,8% de preferencias por el área del medio ambiente, acentuando el interés por el tema de la gestión ambiental.

Los antecedentes entregados hasta aquí, representan por sí un argumento poderoso que justifica plenamente la intensión de desarrollar una tesis a través de la cual sea posible formular y evaluar un proyecto conducente a la creación de un programa de post-grado, que a priori podríamos denominar "Magister en Gestión para el Desarrollo Sustentable y Agroecología", administrado por la Universidad Católica de Temuco, con apoyo académico de otras instituciones internacionales de reconocida competencia en el tema.

Instituciones y Cargos:

CONAMA
Corporación Nacional del Medio Ambiente.

FOSIS
Fondo de Solidaridad e Inversión Social.

INDAP
Instituto de Desarrollo Agropecuario.

SERNAM
Secretaría Regional de la Mujer.

SERPLAC
Secretaría Ministerial de Planificación.

DIDECO
Director de Desarrollo Comunitario.

DOM
Director de Obras Municipales.

PRODER
Programa de Desarrollo Regional

PTT
Programa de Transferencia Tecnológica.

ANEXO 1
Perfil Profesional de los Encuestados

Institucion a la
que pertenece
%
Cargo Desempeñado
%
Profesion
%
CONAMA 1.2 Analista Sectorial 7.0 Abogado 2.3
Consultora 1.2 Asesor Legal 2.3 Asistente social 30.2
FOSIS 12.8 Asistente social 3.5 Constructor civil 7.0
Fund. Mi Casa 1.2 Consultor supervisor 22.1 Contador auditor 4.7
Gobernacion 8.1 Coordinador 7.0 Ingeniero Agronomo 20.9
INDAP 9.3 DIDECO 5.8 Ingeniero Comercial 5.8
Municipalidad 40.6 Director 1.2 Ingeniero Agroindustrial 1.2
ONGs 1.2 Director Desarrollo Rural 5.8 Ingeniero Mecanico 1.2
P.T.T. 11.6 DOM 4.7 Medico Veterinario 9.3
SERNAM 5.8 Gerente 1.2 Nutricionista 5.8
SERPLAC 7.0 Jefe Area INDAP 1.2 Profesor 11.6
    Jefe de carrera 1.2    
    Jefe de finanzas 1.2    
    Jefe tecnico 10.5    
    PRODER 11.6    
    Profesor 3.5    
    SERPLAC 5.8    
    Supervisor 4.4    
Total 100 Total 100 Total 100

 
Derechos Reservados a Clades © ® 2003 / 2004.
Desarrollo por: Marco A. Martínez Farias