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Del 5 al 8 de Setiembre de 1990 se realizó en Paraguay el Primer
Encuentro Campesino-Indígena. Este fue organizado por Apoyo a Comunidades
Indígenas del Paraguay (ACIP) y el Centro de Promoción Campesina
e la Cordillera (CPCC-Programa Forestal) miembro de CLADES, bajo
el auspicio de organismos internacionales (GIZ-Helvetas-SAL/IAF).
El evento también tuvo el apoyo de destacados organismos no gubernamentales
como: Asociación Indigenistas del Paraguay (AIP), BAE-ECTA, Centro
de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica (CEADUC),
Centro de Educación, Capacitación y Tecnología Campesina (CECTEC),
Centro de Documentación y Estudios (CDE), Centro de Estudios Humanitarios
(CEDHU), Comisión de Solidaridad con los pueblos indígenas (SAI),
Servicios Profesionales Socio-Antropológicos y del Equipo Nacional
de Misiones.
Dos percepciones diferentes sobre la deforestación
y sus causas. Izquierda, visión de un técnico forestal; derecha,
visión de los indigenas.
El encuentro fue el resultado de una serie de iniciativas de intercambio
de experiencias entre indígenas y campesinos, llevadas a cabo meses
atrás, motivados por los múltiples efectos negativos de la deforestación
y el peligro real que se cierne sobre las comunidades rurales en
la actualidad.
Dicho encuentro, hasta hoy día, único en su género, fue la primera
oportunidad en que indígenas y campesinos pudieron debatir ampliamente
sobre los problemas que aquejan a ambos sectores, y en particular
sobre los bosques, cimiento de vida y cultura de las comunidades
rurales. En Paraguay, el tiempo ha demostrado dolorosamente que
toda presión ejercida en la destrucción de los montes, ha llevado
irremediablemente hacia una pobreza mayor, en que hoy hace peligrar
la existencia misma de futuras generaciones campesinas e indígenas,
pues en muchos de los caos, ni siquiera las necesidades mínimas
como leña, madera, abrigo y múltiples usos que ofrecen los bosques
naturales son cubiertos por las comunidades en el presente.
AGRICULTURA IMPUESTA
La política de extensión forzada de las fronteras agrícolas, implementada
en los últimos 20 años, sobre paquetes tecnológicos que no tuvieron
en cuenta diferentes aspectos (biológicos, culturales y socio-económicos)
han confinado a indígenas y campesinos a una situación de pobreza
extrema, donde los valores culturales y ambientales han sido sistemáticamente
destruidos. Más aún, el diseño político actual, no deja ver de manera
clara la voluntad definitiva de romper con los viejos esquemas de
modelos importados.
Esta grave situación, debe ser revertida a corto plazo, bajo medidas
realistas e innovadoras que aseguren la conservación, uso y protección
de los recursos naturales del país. La participación de indígenas
y campesinos en dicha tarea, constituye el marco de referencia de
cualquier intento de recuperación de los recursos, basado en una
revalorización de los conocimientos tradicionales de manejo que
los mismos poseen. En ese sentido, el Primer Encuentro ha permitido
rescatar la importancia de la dimensión del saber tradicional de
cada cultura, fortaleciendo este conocimiento en el intercambio
dinamizador con los demás grupos humanos.
Uno de los primeros temas abordados fue definir lo que representan
el bosque y la tenencia de la tierra para indígenas y campesinos.
Se percibió claramente la concepción y la interpretación de cada
sector sobre estos recursos. Así los indígenas Pai Tavytera demostraron
la relación que existe entre la naturaleza y el hombre, poniendo
de manifiesto que el origen de la vida se fundamente en la tierra,
cimentado en el principio religioso de la Pai, que constituye el
espacio sagrado "Jasuka Venda" (Cerro Guazú). Este saber Pai, relaciona
directamente el bienestar espiritual y material del hombre con el
respeto a la naturaleza, al buen uso y manejo de los bosques, el
suelo, el agua y los animales. Los Ybitoso, los Tomáraho y los Mbya
señalaron que el hombre forma parte del bosque, y su principal compromiso
es de convivir con los seres que lo habitan, preservando la continuidad
de la vida.
TIERRA E IDENTIDAD CULTURAL
Los campesinos expresaron que la pérdida de identidad cultural
ha generado un desequilibrio en la relación con la naturaleza, por
la presión externa, basada en una mayor producción agrícola de rubros
específicos como el algodón y la caña de azúcar, modificándose de
esta manera los sistemas productivos de la familia campesina, cuya
diversidad productiva asegurada alimentación, vestimenta, posibilidades
de instrucción y otras necesidades mínimas con reducidos márgenes
de riesgos.
Este Primer Encuentro Indígena Campesino permitió el intercambio
cultural sobre la base del respeto a las costumbre y modos de vida,
en el cual, ambos sectores aportaron sensibilidad y conocimientos
propios. Guillermo Rojas, Chamán AvaChiripa puso énfasis en el significado
que tienen los bosques para con su cultura, ejemplificando la farmacopea
nativa basada en el uso de los árboles y vegetales del bosque. Alertó
también el Chamán de que con la tala indiscriminada de los bosques
"opáta amá, opáta yvy, opáta tekove.." (vendría el fin de las lluvias,
de la tierra, de la vida misma.).
La participación de la mujer campesina e indígena en el encuentro
fue relevante y significativa. A ese propósito una representante
Pai expresó: "Nosotras las mujeres Pai, conversamos y nos educamos
en el buen uso del bosque y de la tierra, pero pasamos mucho sufrimiento
porque no respetan nuestras tierras, nuestros montes y nuestra forma
de ser".
NUEVAS EXPERIENCIAS
En cuanto al manejo de los recursos, el aporte de los campesinos
cordilleranos se basó en la presentación de experiencias sobre sistemas
agroforestales, enriquecimiento del bosque nativo, reforestación,
citricultura, viveros forestales y sistemas agroecológicos de producción.
La presentación de estas experiencias por los propios campesinos
en sus parcelas permitió el intercambio de ideas y alternativas
innovadoras en la recuperación de los recursos, a corto y largo
plazo. Se manifestó la importancia y necesidad de un programa forestal
integrado, a nivel de la comunidad campesina de agricultores minifundarios.
Por su parte, para los indígenas el recorrido del trabajo del campo
realizado en el marco del encuentro, despertó interés por la forma
pecualiar como los campesinos menos favorecidos de la región han
decidido llevar a cabo una propuesta, donde se integran factores
sociales, ambientales y económicos. El trabajo de campo demostró
la viabilidad de estos sistemas alternativos, que ponen especial
atención en la participación social, donde el diálogo intercomunitario
plantea nuevos mecanismos de proyección y mejoramiento en las condiciones
de vida campesina.
El encuentro sirvió como punto de partida hacia acciones inmediatas
que reviertan la grave deforestación, bajo medidas efectivas que
aseguren una forma correcta de manejo del recurso bosque y suelos
en las comunidades indígenas como campesinas, basadas en los conocimientos
tradicionales que los mismos poseen y que representan un preciado
tesoro cultural, referencia primera a cualquier intento de recuperación.
El encuentro consiguió su objetivo primordial, la presentación y
revalorización de experiencias indígenas y campesinas sobre el bosque
natural y las alternativas a ser implementadas a través de un apoyo
solidario de ambos sectores. El análisis y diagnóstico de los casos
expuestos por los propios protagonistas, en dicho encuentro, sirvió
como base de propuesta real y objetiva, buscando soluciones desde
perspectivas campesina e indígenas, históricamente arraigadas.
A modo de conclusión, el I Encuentro Campesino-Indígena permitió
establecer un justo nivel de intercambio intercultural. Considerando
que ello puede convertirse en un factor de crucial importancia para
combatir la ignorancia, la intolerancia, discriminaciones y prejuicios,
"la educación que precisamos -afirmó un campesino- es aquella que
preserva nuestras tradiciones, costumbres y modos de vida, tanto
del indígena como del campesino".
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